Éxodo laboral de misioneros a Brasil: “En la época de la ‘yegua’ hacían cola para ir de vacaciones”

31 de enero de 2026

El dirigente agrario y diputado provincial Héctor “Cacho” Bárbaro volvió a alertar sobre el crecimiento del número de misioneros que cruzan diariamente la frontera hacia Brasil en busca de empleo, una situación que calificó como alarmante y consecuencia directa del actual modelo económico nacional. Sus declaraciones surgieron tras observar imágenes recientes del paso fronterizo de Alba Posse, donde se registraron largas filas de personas intentando ingresar al país vecino para trabajar en cosechas rurales.

Según relató, desde comunidades del interior como Fracrán le informaron que grupos de personas se organizan para viajar a cosechas en Brasil, como en Alba Posse, donde la cifra es de entre 150 y 200 trabajadores. “Hoy la gente hace cola para ir a buscar trabajo a Brasil porque acá no hay”, afirmó.

En un tono crítico, Bárbaro comparó la situación actual con años anteriores y recordó que, durante los gobiernos kirchneristas -a los que aludió como “la época de la yegua”, en referencia a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner—, el movimiento fronterizo respondía mayormente al turismo. “Antes hacían cola para ir de vacaciones, ahora para ver si consiguen un trabajo”, expresó.

El legislador también apuntó contra sectores libertarios que, según señaló, en el pasado criticaban la llegada de trabajadores extranjeros al país. “Hoy los argentinos somos los paraguayos y los bolivianos de aquella época. Tenemos que irnos a otro país a buscar trabajo”, sostuvo, y vinculó este fenómeno con las políticas de ajuste del presidente Javier Milei y los bajos precios que reciben los productores por sus productos.

Finalmente, Bárbaro afirmó que la crisis golpea con mayor fuerza a los sectores populares y rurales, y cuestionó a quienes minimizan la situación. “El tipo que está sufriendo este gobierno la está pasando mal, esto lo está matando”, concluyó, al tiempo que remarcó que el éxodo laboral hacia Brasil no es una percepción, sino una realidad visible en los pasos fronterizos de Misiones.