La falta de pago del PAMI a las farmacias de Misiones volvió a encender las alarmas en el sector. Actualmente, el organismo nacional acumula seis liquidaciones impagas, una situación que pone en jaque la continuidad de la atención a jubilados y pensionados en toda la provincia. Desde el Colegio de Farmacéuticos advierten que el sistema funciona “al límite” y que sostener la prestación en estas condiciones resulta cada vez más inviable.
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Misiones, Vania Ilchuk, explicó que los atrasos comenzaron a mediados del año pasado y que lejos de normalizarse, se agravaron en el inicio de 2026. Los pagos llegan de manera irregular, incompleta y sin fechas claras, mientras las deudas se acumulan quincena tras quincena.
El convenio vigente con PAMI, renovado en septiembre y con validez hasta septiembre de 2026, establece un esquema de pago que hoy no se cumple. Según lo acordado, el organismo debería abonar un anticipo del 70% a los 10 días de presentada cada liquidación y el 30% restante a los 45 días. Sin embargo, esos plazos quedaron desdibujados y las farmacias nunca logran ponerse al día.
Desde el sector explican que, mientras el PAMI demora los pagos, las farmacias deben seguir afrontando alquileres, salarios, impuestos, reposición de medicamentos en droguerías y costos operativos crecientes. En muchos casos, los establecimientos terminan financiando la cobertura con capital propio, una situación insostenible para farmacias pequeñas y medianas.
“Llega un punto en el que no se puede seguir”, advierten desde el Colegio. Reclaman al menos un cronograma de pagos claro y previsible, que permita organizar la actividad y evitar un colapso del sistema. Sin una respuesta concreta, algunas farmacias ya comenzaron a restringir la atención a afiliados de PAMI, aunque aclaran que no es una medida deseada.
El impacto social de esta crisis es profundo. La mayoría de los jubilados afiliados al PAMI depende de la cobertura total o parcial de medicamentos, muchos de ellos tratamientos crónicos y combinados. Cualquier interrupción en la provisión afecta directamente a uno de los sectores más vulnerables en el actual contexto económico.
A este escenario se suma una fuerte caída en la venta de medicamentos, estimada entre el 20% y el 25%. Los consumidores compran solo lo indispensable, eligen genéricos, comparan precios o adquieren blísteres sueltos en lugar de cajas completas. En paralelo, aumentaron los costos fijos y la carga impositiva asociada al uso de tarjetas y transferencias, que además demoran la acreditación del dinero.
El malestar quedó reflejado en un comunicado difundido por las farmacias misioneras en redes sociales, que rápidamente se viralizó. Allí expresan su hartazgo por los incumplimientos del PAMI y advierten que, sin pagos en tiempo y forma, el sistema es inviable. El mensaje es claro: si no se regulariza la deuda, la atención a jubilados y pensionados corre serio riesgo en Misiones.