En la capital provincial, los festejos se extendieron hasta el sábado, con comparsas y murgas recorriendo distintos barrios y un cierre multitudinario en el Parque de las Fiestas. La música, el color y la alegría caracterizaron las jornadas, consolidando a Posadas como un punto clave del turismo carnavalero.
San Ignacio vivió su jornada central el lunes, luego de varios días de festividades locales que incluyeron desfiles de comparsas y espectáculos musicales. En Puerto Iguazú, la Costanera Eduardo Arrabal se convirtió en el epicentro del Carnaval, con una combinación de música en vivo, desfiles y gastronomía típica que atrajo tanto a residentes como a turistas.
El carnaval también dejó su huella en otras localidades como Concepción de la Sierra, Apóstoles, San Javier, Corpus, Montecarlo y Ruiz de Montoya, donde cada comunidad celebró con su propio estilo y tradición.
El movimiento turístico generado por los festejos no solo dinamizó la ocupación hotelera, sino que también benefició al sector gastronómico, comercial y de transporte, reafirmando el impacto positivo del Carnaval en la economía local.
