a misión argentina mantuvo reuniones con Julie Kozack, subdirectora del Departamento del Hemisferio Occidental, y Luis Cubeddu,desde el 5 hasta diciembre en Washington.
Si bien resaltan que “los equipos reconocieron la recuperación más fuerte de la esperada en la actividad económica y la inversión este año, y la importancia de un marco de políticas para sostener de manera duradera la recuperación económica y las mejoras en las condiciones sociales y laborales”. Pero a continuación, a diferencia de otras oportunidades, se detallan el tenor de las discusiones:
“En este sentido, hubo un entendimiento general sobre la necesidad de mejorar de manera gradual y sostenible las finanzas públicas, dando lugar al mismo tiempo a las tan necesitadas inversiones en infraestructura, tecnología y gasto social focalizado.
Abordar la persistente y alta inflación requiere un enfoque múltiple que implique una reducción del financiamiento monetario del déficit fiscal, una política monetaria adecuada con tasas de interés reales positivas y una coordinación de precios y salarios.
Esto también debe estar respaldado por políticas para acumular reservas internacionales, incluyendo mediante la promoción de la inversión extranjera directa y las exportaciones, que crecieron de manera muy sólida este año, especialmente en los sectores de valor agregado.
También se avanzó en las medidas para desarrollar el mercado de capitales interno, fortalecer la efectividad del gasto público y mejorar las operaciones de política monetaria.
Finalmente, reconociendo la dificultad de arribar a un programa sustentable, el comunicado indica que: “Los equipos acordaron que un amplio apoyo, tanto a nivel nacional en Argentina como de la comunidad internacional, también sería fundamental para el éxito general del programa económico.
De esta manera, la declaración por parte del staff del FMI da a entender que aún restan bastante discusiones para lograr el acuerdo que Argentina aspira.