Diez años después del inicio de la causa, el Tribunal Oral Federal absolvió a todos los imputados por presuntas irregularidades en el programa Fútbol para Todos. La decisión se basó en severas críticas al alegato del fiscal Miguel Osorio y de la fiscal María Andrea Garmendia Orueta, cuya acusación fue considerada mal formulada y sin sustento jurídico.
Los jueces Ricardo Basílico, Adrián Grünberg y Juan Michilini concluyeron por unanimidad que el alegato fiscal incumplió su obligación de presentar conclusiones motivadas, individualizadas y coherentes respecto de cada acusado. Según el Tribunal, la acusación no valoró la prueba del juicio, alteró la congruencia de los hechos y dejó sin explicación por qué se pedían condenas para algunos y absoluciones para otros con la misma evidencia.
En su resolución, señalaron que las falencias del alegato fueron tan graves que lo volvieron “jurídicamente inexistente”, al punto de impedir el ejercicio del derecho de defensa y el control jurisdiccional. Afirmaron que hubo “arbitrariedad” en la valoración de la prueba y ausencia de un hilo argumental mínimo que sostuviera la pretensión punitiva del Estado.
Con ese fundamento, absolvieron a los exjefes de Gabinete Aníbal Fernández y Jorge Capitanich; al excoordinador del programa Gabriel Mariotto; exdirectivos de la AFA como Luis Segura y Miguel Ángel Silva; representantes de Futbolistas Argentinos Agremiados; directivos de entidades crediticias involucradas y otros imputados. También se dispuso la devolución de bienes embargados y secuestrados.
Los acusados habían llegado a juicio por presunta administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, mientras que a Capitanich se le atribuía violación de deberes de funcionario público. Pero el Tribunal consideró que, con las falencias del alegato fiscal, la acusación carecía de validez legal y no podía sostener ningún pedido de pena.
Los fundamentos completos de la sentencia se darán a conocer el 11 de marzo y, después de eso, la Cámara Federal de Casación Penal podrá revisar el fallo si la fiscalía decide apelarlo.