Se dijo muchas veces, pero se debe seguir repitiendo: los violentos no son hinchas, son eso… violentos. El verdadero hincha apoya, alienta, se asocia, participa, siente y cuida a su Club; y además quiere ver el día que su familia esté integrada a su pasión, acompañándolo en cada partido, vibrando por nuestros colores, pero en Paz.
Con hechos vergonzosamente graves como los del sábado pasado, ese día parece alejarse, pero no podemos ni debemos declinar, porque “Somos más los que queremos Paz”.
Por eso, por nuestro querido Club, por su historia, por sus verdaderos hinchas, y sobre todo por los niños, por nuestros hijos, hagamos oír nuestra voz:
¡BASTA YA! – NO A LA VIOLENCIA.