Por decreto, la tierra colorada se sumó a la autorización nacional. El protocolo incluye una distancia social de 2 metros como mínimo entre personas y la utilización de barbijos o tapabocas. La decisión ahora está en manos de los jefe comunales.
A partir de ahora las localidades tiene que fijar protocolos sanitarios y condiciones reglamentarias para la realización de las reuniones autorizadas.