Hartfield apuntó contra la “disciplina” de la ex Renovación y calificó como “un escándalo institucional” las supuestas renuncias de diputados

31 de julio de 2026

El diputado nacional de La Libertad Avanza cuestionó las versiones sobre documentos firmados al momento de asumir y advirtió que los legisladores deben tener libertad para ejercer sus bancas

La discusión por las supuestas renuncias anticipadas de diputados provinciales sumó este jueves una voz de fuerte peso político. El diputado nacional Diego Hartfield, una de las principales figuras de La Libertad Avanza en Misiones, salió al cruce de las versiones y consideró que, de confirmarse la existencia de esos documentos como mecanismo de control sobre las bancas, se estaría frente a un problema que excede ampliamente una interna partidaria.

«Esto no es un tema económico, es un tema político, institucional, que nos debería dar muchísima vergüenza a todos los misioneros», sostuvo Hartfield, al referirse a la situación que involucra a un grupo de legisladores provinciales que decidió presentar una nota ante la Presidencia de la Cámara de Representantes para dejar asentada su voluntad de completar el mandato para el que fueron elegidos.

El movimiento de los diputados se produjo luego de que cobraran fuerza versiones sobre la existencia de renuncias firmadas durante el proceso de conformación de listas electorales, que eventualmente podrían ser utilizadas ante cambios de posicionamiento político o rupturas dentro de los espacios partidarios.

Hartfield puso el foco precisamente en ese punto y cuestionó que un legislador pueda quedar condicionado por una documentación previa que permita poner en duda su permanencia en la banca. «Un diputado tiene que tener la libertad de pensar, de hablar, de decir lo que quiere», afirmó.

La polémica tomó mayor dimensión a partir de las declaraciones de Juanjo Sichovsky, dirigente histórico del Frente Renovador, quien había reconocido que durante el proceso de asunción los legisladores firmaban numerosos documentos y planteó que no podía asegurar si entre ellos existía o no una renuncia.

Hartfield reaccionó con dureza frente a esa explicación y expuso la interpretación política que, según sostuvo, surge de esas versiones. «No, él no sabe. Firmó 10, 15 o 20 papeles y no sabe si firmó una renuncia», cuestionó.

Para el diputado nacional, el problema central no pasa solamente por la eventual existencia de esos documentos, sino por el modelo de relación entre una estructura política y quienes fueron elegidos para ocupar cargos públicos. En ese sentido, sostuvo que las bancas pertenecen a los representantes electos y no pueden convertirse en una herramienta de disciplinamiento partidario.

«Las instituciones tienen que estar divididas en la provincia. No las puede mandar una sola persona o un solo gobierno», remarcó Hartfield, llevando la discusión desde la interna política hacia el funcionamiento de las instituciones republicanas.

Mientras tanto, más de una decena de diputados provinciales presentaron formalmente una nota ante la Presidencia de la Cámara de Representantes para dejar asentado que pretenden ejercer hasta el final el mandato para el cual fueron elegidos. El documento fue dirigido al presidente del cuerpo legislativo, Sebastián Macias, y busca despejar cualquier posibilidad de que una eventual renuncia atribuida a sus nombres pueda ser utilizada en el futuro.

Los legisladores forman actualmente parte de Encuentro Misionero, aunque varios se encuentran analizando la conformación de un nuevo espacio dentro de la Cámara, con alineamiento hacia Movimiento por lo que Viene y el gobernador Hugo Passalacqua. Ese reacomodamiento político es precisamente el contexto en el que volvieron a aparecer las versiones sobre las supuestas renuncias.

La tensión se explica también por el cambio de escenario partidario. Con la desaparición del Frente Renovador como estructura política, parte de la documentación vinculada a ese proceso habría quedado bajo la órbita de Encuentro Misionero, lo que alimentó las especulaciones sobre el destino de aquellos papeles y su eventual utilización frente a los nuevos alineamientos.

Hartfield fue todavía más allá y planteó que la provincia necesita dejar atrás cualquier esquema de poder concentrado. «Tenemos que salir de este encierro», afirmó, al reclamar una mayor autonomía de los poderes y una discusión política basada en la libertad de cada representante.

La advertencia del diputado nacional llega justo cuando la Cámara de Representantes se prepara para retomar sus sesiones ordinarias el próximo 13 de agosto, en medio de una profunda reconfiguración de los bloques y de posibles nuevos movimientos dentro del recinto.

Así, una disputa que inicialmente podía parecer vinculada a una interna legislativa comenzó a adquirir otra dimensión. La discusión ya no gira solamente alrededor de quién integra qué bloque, sino sobre qué margen de libertad tienen los diputados para cambiar su posicionamiento político sin poner en riesgo la banca obtenida mediante el voto popular.

Y en ese punto, Hartfield fue categórico: «Un juez tiene que tener la libertad de juzgar lo que entiende que es justo. Las instituciones tienen que estar divididas en la provincia». Para el referente libertario, la discusión sobre las supuestas renuncias anticipadas terminó exponiendo una cuestión de fondo: si un legislador responde al espacio político que lo llevó a una candidatura o al mandato que le otorgaron los ciudadanos en las urnas.