El diputado nacional y exgobernador de Misiones Oscar Herrera Ahuad cuestionó el actual debate económico en Argentina y advirtió que existe una contradicción entre reclamar una baja de impuestos y, al mismo tiempo, exigir un Estado presente con servicios y obras públicas.
“Aquellos que dicen que hay muchos impuestos después son los primeros en pedir la ambulancia de la salud pública, pedir seguridad en el barrio o que haya asfalto, cordón cuneta y empedrado”, sostuvo el legislador durante una entrevista a Canal 6.
En ese sentido, remarcó que el funcionamiento del Estado requiere recursos para sostener esas políticas públicas. “Usted puede pedir un pozo perforado, puede pedir una ambulancia, puede pedir cámaras de seguridad. Está pidiendo un Estado presente. Y el Estado presente tiene que tener recursos”, afirmó.
Herrera Ahuad también cuestionó la mirada exclusivamente macroeconómica del modelo económico actual y advirtió que los beneficios no se están trasladando a la vida cotidiana de la población.
“La macroeconomía en la Argentina fracasó porque no le llega a la gente. Puede estar muy bien en los números que manejan cuatro o cinco tipos, pero si ese beneficio no le llega a la gente todos los días, es complicado hablar de una economía exitosa”, expresó.
Según el diputado, el principal problema sigue siendo el empleo y la pérdida del poder adquisitivo de la población. “No podés hablar de una economía exitosa cuando el mayor problema que tiene hoy la Argentina es el trabajo o que la gente no llega a fin de mes”, señaló.
En ese marco, consideró que el país atraviesa una situación comparable a una “pandemia económica”, que impacta directamente en la vida cotidiana de millones de personas.
Finalmente, defendió el modelo de administración de Misiones y explicó que la provincia tiene límites claros para el endeudamiento público. “En Misiones el gobernador no puede endeudarse para pagar sueldos. Solo se puede tomar crédito para obras productivas que después generen recursos para pagarse solas”, explicó.
Para Herrera Ahuad, el desafío actual es superar las posiciones ideológicas extremas y buscar un equilibrio entre desarrollo económico y presencia del Estado. “Hoy vivimos en una constante contradicción: pedimos menos Estado, pero después exigimos todas las respuestas del Estado”, concluyó.