Oscar Herrera Ahuad presentó este viernes su renuncia como vicepresidente de Encuentro Misionero y se sumó a la salida de distintos dirigentes que en las últimas semanas se alejaron del espacio que reemplazó al Frente Renovador de la Concordia, tras una jugada política de Carlos Rovira. La decisión profundizó el reacomodamiento político que atraviesa al oficialismo misionero.
El ex gobernador y actual diputado nacional formalizó su desvinculación ante la Secretaría Nacional Electoral de Posadas. A diferencia de otros dirigentes que comunicaron públicamente sus decisiones, Herrera Ahuad eligió mantener un perfil bajo y no realizó anuncios en sus redes sociales ni difundió documentación sobre el trámite.
Su salida se produjo en medio de la conformación de un nuevo escenario dentro de la Legislatura misionera, donde el reordenamiento de los distintos sectores comenzó a modificar la composición de los espacios políticos. Las renuncias y los movimientos de dirigentes anticiparon una etapa marcada por la construcción de nuevas alianzas y bloques de cara a lo que viene.
En ese contexto, uno de los principales interrogantes está puesto en el futuro del espacio que podría conformarse con los diputados que se alejaron de la estructura anterior. La Legislatura cuenta con 40 bancas y el armado que reúna a 18 diputados tendría un peso determinante en las próximas discusiones y en la definición de las mayorías.
El movimiento también se vincula con el nuevo escenario político nacional y con la intención de distintos dirigentes misioneros de construir una representación con mayor autonomía dentro del Congreso. Herrera Ahuad, por su parte, mantiene su actividad parlamentaria centrada en iniciativas vinculadas a la producción misionera, entre ellas el proyecto para reducir la carga impositiva sobre la mandioca y sus derivados.
La salida del ex gobernador se suma así a una serie de renuncias que expusieron el quiebre de la estructura política que durante años estuvo vinculada al Frente Renovador. Passalacqua, Closs y ahora Herrera Ahuad quedaron en distintos lugares de un proceso de reconfiguración que todavía no terminó.
Con estas nuevas salidas, el escenario político misionero quedó abierto a la conformación de nuevos espacios dentro y fuera de la Legislatura. El dato central ahora pasa por cómo se ordenarán los diputados, qué bloque terminará reuniendo a los 18 legisladores y qué posición adoptarán frente al oficialismo y a las decisiones que se discutan en los próximos meses.