Así lo aseguró Fabio Luis Scalco, ex técnico agrícola de EMATER- RS de Santa Rosa, Brasil (Empresa de asistencia técnica y extensión rural) durante la jornada que se realizó este pasado martes en el auditórium de la Estación Vía Cultural de Posadas.
Más de cien productores de toda la provincia asistieron al seminario organizado por la Gerencia de Programas y Proyectos del Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial (IFAI). Fue dictado por reconocidos especialistas del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) Bella Vista (Corrientes) y hortigranjeros de Santa Rosa (Brasil), con amplia experiencia en buenas prácticas agrícolas y comercialización.
Entre la tecnología incorporada por los agricultores, Scalco mencionó que “se logró el salto con el sistema de cultivo protegido, como invernaderos y media sombra, y el acompañamiento al productor”.
En la actualidad, los hortigranjeros de Santa Rosa producen una amplia variedad de cultivos agrícolas y abastecen el 30% del consumo hortícola de la región. De esta manera Santa Rosa se ha convertido en un gran productor de hortalizas.
Acompañamiento del Estado
“El EMATER RS es el responsable de elevar la producción, el conocimiento y difusión de la tecnología. Este trabajo comenzó en 1973 y no se detuvo, porque la horticultura es un trabajo de aprendizaje constante. El fomento y difusión de tecnología tiene que ser constante porque la producción hortícola en la región es relativamente nueva. Es muy importante la transferencia de conocimiento porque de esa manera el agricultor incorpora herramientas que puede aplicar en su huerta”, explicó Scalco.
En Santa Rosa, hay productores que cultivan en media hectárea y hasta en diez hectáreas. Las hortalizas de hoja son la producción principal de la región, “prácticamente producimos el cien por ciento de lo que se consume en la región”, afirmó Scalco.
El método de producción es, en algunos casos, orgánicos y en otros emplean agroquímicos pero “con mucho cuidado”, aseguró el técnico. La comercialización es en forma directa, del productor al consumidor, en los municipios de los alrededores. “La mayoría son feriantes que ofrecen en forma directa al consumidor, pero tenemos un productor que vende para 32 supermercados de la zona”, agregó.
Frutillas con sistema semihidropónico
También durante la charla contaron sus experiencias varios agricultores de Santa Rosa. Uno de ellos fue Valerio Zuco, quien se especializó en sistemas semi hidropónicos, basados en un sustrato de cáscara de arroz, y cultiva cerca de 150.000 plantas de frutilla. Según comentó el productor con este sistema logran entre 800 gramos y 1,2 kilos de fruta por planta y cosechas durante todo el año, a diferencia de lo que sucede con la plantación en suelo.
Aunque en las temporadas cálidas los rindes son menores. “Las variedades que hoy utilizamos en los sistemas semi hidropónicos son Avión y San Andrés, que son las que mejor se adaptaron”, explicó Zuco.
Toda la familia se dedica a la producción hortícola en el país vecino y los productos son comercializados en ocho municipios de la región del sur del Brasil, “se entrega embalado y con el código de barras”, comentó el productor. Para garantizar la calidad de los productos, el transporte se realiza en camiones con cámaras de frío que se adquirieron con el dinero obtenido de la producción. El núcleo productivo de la familia se encuentra en Santa Rosa, donde trabajan desde hace tres años, pero también tienen explotaciones agrícolas en La Feliz y Puerto de Vaquería.
“En estos tres municipios tenemos cerca de 500.000 plantas de frutilla”, aseveró el productor al ser consultado sobre el volumen de la explotación. Explicó que también producen “tomate en sistemas convencionales y semi hidropónicos, morrón, pepino y variedades de porotos pero la más importante es la frutilla”. Sobre la elección del sistema semi hidropónico, Valerio comentó que “se logra reducción de uso de agrotóxicos en un 50% como mínimo y se mejora la productividad de la unidad, ya que donde una persona cuidaba diez mil plantas ahora cuida cerca de 20 mil”. A esto se suma el beneficio de que las enfermedades asociadas a la tarea tienen menor incidencia.
Para finalizar, enumeró como uno de los mayores beneficios del sistema semi hidropónico que “la misma planta produce hasta durante cuatro años y en el sistema tradicional solamente dos”, con lo que los beneficios económicos son mayores.