La primera consistió en iluminar alrededor de los pies de la estatua. La segunda y tercera fue la colocación de estos artefactos en los monolitos que apuntan a la base de piedras y el suelo cercano a este monumento. Finalmente, la cuarta consistió en realzar todo el predio, generando un nuevo atractivo turístico.
Para este trabajo se utilizaron 60 reflectores LED blancos, con la intención de brindar uniformidad en la luz, y con un ahorro energético considerable a comparación de las otras tecnologías en luminarias.