Kicillof en Misiones: “Salarios bajos, atraso cambiario y desregulación son el modelo de Milei”

9 de septiembre de 2026

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó con dureza este miércoles en Misiones las políticas económicas del Gobierno nacional y aseguró que el modelo impulsado por Javier Milei está golpeando de lleno a la producción, el trabajo y las economías regionales. Durante una conferencia de prensa en la Biofábrica, junto al gobernador Hugo Passalacqua, puso como ejemplo la crisis yerbatera y advirtió sobre las consecuencias de la desregulación.

“Este es un modelo que destruye la producción y el trabajo. Lo he dicho varias veces, lo digo como economista y lo digo como gobernador”, sostuvo Kicillof durante su visita a Posadas.

El mandatario bonaerense cuestionó especialmente la idea de que la desregulación representa una solución automática para los problemas de la economía. Según planteó, cuando el Estado se retira de las cadenas productivas, quienes terminan imponiendo las condiciones son los sectores con mayor poder.

“Cuando uno la ve en concreto se trata de que el Estado se corra y entonces quede una especie de imperio del más fuerte, que gane el más fuerte”, afirmó.

La crisis de la yerba mate ocupó un lugar central durante su exposición. Kicillof comparó la situación de Misiones con la de distintas producciones bonaerenses y sostuvo que, en todos los casos, las dificultades económicas terminan descargándose sobre los sectores más vulnerables de la cadena.

“Lo que pasa con la yerba mate nos pasa con muchos cultivos en nuestra provincia, donde sobre todo los eslabones más débiles de la cadena de valor, el productor, el que levanta la cosecha, acá sería el tarefero, los pequeños productores, sufren”, señaló.

En ese sentido, defendió la necesidad de contar con mecanismos que permitan equilibrar la distribución de los ingresos. “Si no hay Estado para generar un balance o un equilibrio, después el mercado no es el reino de la igualdad”, planteó, al advertir que en una crisis la disputa termina definiendo quién conserva la rentabilidad y sobre quién recaen las pérdidas.

Kicillof también se refirió directamente a los cambios aplicados sobre el Instituto Nacional de la Yerba Mate y recordó su experiencia como ministro de Economía. Sostuvo que la participación estatal en la discusión sobre los precios cumplía un rol fundamental dentro de una cadena donde productores y trabajadores tienen menor capacidad de negociación.

“Si no se determina un precio que permita distribuir al interior de la cadena quién se lleva una parte del ingreso, obviamente el que sufre es el que menos poder tiene para instalar lo que necesita”, expresó.

El gobernador reveló además una conversación mantenida con Passalacqua sobre la caída del precio de la hoja verde. “Me comentaba el gobernador que hace un tiempo pedían 505 pesos el kilo de yerba, hace dos años, y hoy está 250, con todo lo que ocurrió en el medio. Son números de desastre, de catástrofe”, afirmó.

Para Kicillof, la situación de la yerba mate forma parte de un problema más amplio que atraviesa a las economías regionales. Mencionó las dificultades del algodón en Chaco, distintas producciones agropecuarias bonaerenses y la crisis que también golpea a la actividad forestal, la construcción y la industria del mueble.

También apuntó contra la política cambiaria del Gobierno nacional y aseguró que las actuales condiciones afectan tanto al mercado interno como a las actividades exportadoras. En ese sentido, mencionó particularmente al té misionero y las dificultades para sostener la rentabilidad en los mercados externos.

“Salario bajo es el modelo de Milei. Tipo de cambio atrasado es el modelo de Milei. Desregulación es el modelo de Milei”, lanzó Kicillof.

El mandatario también rechazó la idea de que el Estado nacional haya desaparecido de la economía. “El Estado no es que no está, porque el Estado nacional está, lo que pasa es que está en otra cosa y para otros”, afirmó, al cuestionar las prioridades de la actual gestión.

En ese marco, sostuvo que decisiones como la política de tasas, el manejo del tipo de cambio y otras medidas económicas también constituyen formas de intervención estatal, aunque consideró que sus efectos no favorecen a la producción ni a los sectores que generan empleo.

La visita de Kicillof a Misiones incluyó recorridas por la Escuela Secundaria de Innovación y la Biofábrica, además de la firma de convenios de cooperación con la provincia. Junto a Passalacqua, destacó la importancia del intercambio de experiencias entre los gobiernos provinciales, aunque reclamó una mayor presencia del Estado nacional.

“El federalismo no es que cada provincia se arregle sola. Eso es abandono, no federalismo”, sentenció.

Consultado finalmente sobre una eventual candidatura presidencial en 2027, Kicillof evitó anticipar definiciones y aseguró que tanto esa discusión como la construcción de posibles acuerdos electorales son prematuras. Sin embargo, dejó en claro que considera necesario avanzar en una alternativa política frente al actual Gobierno nacional.

“Este es un año para construir”, afirmó el gobernador bonaerense, quien cerró así su paso por Misiones con fuertes críticas al modelo económico de Milei y un mensaje político que volvió a proyectar su figura hacia el escenario nacional.