La caída del consumo limita el traslado a precios de la devaluación

11 de julio de 2018

La consultora Focus
Market analizó los precios mayoristas versus los minoristas en 10
sub-categorías de consumo masivo: alimentos, productos de higiene, limpieza y
tocador. La conclusión fue que ocho subcategorías , trasladaron menos del 50%
del aumento que se vio a nivel mayorista.

 

Damián Di Pace, analista de la consultora, explica que
«la caída del consumo limita el traspaso del aumento de los costos de
producción a los precios minoristas».

 

En alimentos y bebidas, existe un comportamiento dispar, agrega.
«Pero el denominador común es que se ve un consumo masivo en baja con una
redistribución de la canasta de compra hacia productos de menor contenido
proteico y segundas o terceras marcas», dice.

 

También, la consultora detectó «aumentos más acotados
para los precios de los productos con mayor contenido proteico (alimentos
frescos) y las primeras marcas». 
Otro punto es la «fuerte corrección (aumentos de precios) de
harinas y derivados, productos que muestran un mejor desempeño por efectos
estacionales», explica Di Pace.

En cambio, se evidenció un importante retraso en el traslado
del aumento mayorista al minorista en el caso de las carnes, frutas y verduras.
En este caso por la menor influencia de la devaluación en este tipo de
alimentos.

 

«Para algunos productos, como textil y calzado, la
compra externa dejó de ser una opción rentable», apuntó la consultora. Por
eso, se facilitó el traslado del aumento del costo de producción a los precios
minoristas. Finalmente, los lácteos, pescados y mariscos también mostraron, según
este análisis, una menor brecha de precios entre mayorista y precio final al
consumidor.

 

Un relevamiento anterior de la misma consultora mostró la
evolución de los precios de la misma categoría de productos importados vs. los
nacionales que se ofertan en las góndolas. La medición se hizo entre el 20 de
abril al 1 de julio, periodo en el que el dólar aumentó en medio de una corrida
cambiaria. El resultado arrojó que los productos importados aumentaron unas
cinco veces más que los de fabricación local.