Los expertos destacaron que gracias a las acciones contempladas en el Protocolo de Montreal, firmado en 1987 y destinado a reducir el uso de sustancias que consumen la capa de ozono, como gases contaminantes que aceleran el calentamiento global y el cambio climático, esa meta podría alcanzarse.
«Los hallazgos del informe confirman que las medidas adoptadas en virtud de ese tratado internacional provocaron disminuciones a largo plazo en la abundancia atmosférica de las sustancias controladas que agotan el ozono (SAO) y en la continua recuperación del ozono estratosférico», aseguraron ambos organismos en un comunicado.
Según el documento, “la evidencia presentada por los autores muestra que en partes de la estratósfera la capa de ozono se ha recuperado a una tasa de entre 1 y 3 por ciento por década desde el año 2000″. Asimismo, precisa que, según las tasas proyectadas, el hemisferio norte y el ozono de latitud media se recuperarán completamente para la década de 2030, seguidos del hemisferio sur en la década de 2050 y las regiones polares en 2060.
La evaluación científica, dicen los autores del último estudio, ofrece una visión del papel que debe tener el Protocolo en las próximas décadas, cuando se cumplan los plazos para dejar de usar ciertos productos y entre en vigor la Enmienda de Kigali, aprobada en 2016, consignó un despacho de la agencia EFE.La capa de ozono protege la vida en la Tierra de los rayos ultravioleta del sol y su conservación es el objetivo central del Convenio de Viena de 1985, ratificado por 197 estados.
Confirmada hasta ahora por 58 países, la Enmienda de Kigali, que entrará en vigor el próximo 1 de enero, requiere que «se reduzca la producción y el consumo proyectados de hidrofluorocarbonos (HFC) en más del 80 por ciento durante los próximos 30 años».