Los representantes de 197 países lograron este sábado
acordar las reglas que permitirán aplicar el Acuerdo de París contra el cambio
climático, durante la cumbre del clima (COP 24) que se desarrolló en la ciudad
de Katowice, en Polonia.
Luego de unas negociaciones maratónicas, que estuvieron a
punto de hacer peligrar la cumbre, y tras trece días de reuniones, la comunidad
mundial consiguió sellar el denominado “libro de reglas” que regirá
la lucha contra el calentamiento global durante las próximas décadas.
El documento final incluye una referencia al informe
científico que apela a la importancia de concretar cambios “urgentes y sin
precedentes” para limitar el aumento de la temperatura del planeta a 1,5
grados.
“Tenemos una serie de decisiones que hacen operativo el
Acuerdo de París y que son tremendamente robustas y operativas”, explicó
la ministra española para la Transición Ecológica, Teresa Ribera.
Según la agencia EFE, para Ribera, esta especie de hoja de
ruta supone “un motor de cambio” que permitirá ir avanzando hacia una
mayor ambición, en línea con el contenido de ese informe científico de Naciones
Unidas (IPCC, en sus siglas en inglés).
Uno de los principales logros de esta cumbre fue establecer
un conjunto de reglas comunes, un mecanismo de transparencia, para que cada
país informe de sus avances en la lucha contra el cambio climático al resto de
la comunidad internacional.
El anuncio del acuerdo de la cumbre de Katowice, que
oficialmente debería haber terminado ayer, se ha retrasado en varias ocasiones
por la falta de consenso, fundamentalmente por la negativa a última hora de
Brasil a una modificación del actual sistema que regula el mercado de carbono.
El objetivo de la Cumbre del Clima de Katowice era elaborar
la letra chica para poner en funcionamiento el Acuerdo de París que fijo la
meta para reducir los efectos del cambio climático. Firmado en 2016, ese
acuerdo establecía que para el año 2020, los países debían reducir sus
emisiones para llevar la temperatura global a 2 grados menos que en la época
preindustrial.