El arzobispo de Buenos Aires cuestionó la descalificación, la violencia verbal y la indiferencia social durante la misa posterior a la peregrinación a Luján. También puso el foco en la situación de los jubilados, las personas con discapacidad, los sectores empobrecidos y quienes no tienen trabajo, a poco más de un mes de la visita del papa León XIV a la Argentina.
Jorge García Cuerva encabezó la homilía en la Basílica de Luján, donde planteó un mensaje de fuerte contenido social y político, con cuestionamientos que apuntaron indirectamente a la gestión de Javier Milei. Sin mencionar al Presidente, pidió terminar con los enfrentamientos y recuperar los vínculos en una sociedad que describió como atravesada por la división y la intolerancia.
“Nuestra Patria tiene muchos abrazos pendientes: abrazos de perdón ante tanta descalificación e insulto; abrazos solidarios ante tanta indiferencia; abrazos de encuentro ante tanto extravío”, expresó el arzobispo. En otro tramo de su mensaje, advirtió que “las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal supuran y parece que se está infectando el corazón del pueblo”.
García Cuerva también convocó a prestar atención a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad, entre ellos los adultos mayores, las personas con discapacidad y sus familias, los desempleados y quienes viven en la calle. “Es tiempo de unirnos. Si la Virgen de Luján nos abraza a todos, es imposible mirar al otro con desprecio, porque el otro es mi hermano”, sostuvo.
Las declaraciones llegaron después de otro mensaje crítico pronunciado el sábado en la Catedral Metropolitana, donde anticipó que el papa León XIV encontrará una Argentina “herida” y “dividida”. En esa oportunidad, también hizo referencia a los elevados niveles de pobreza y a las dificultades que atraviesan numerosos sectores de la población.
El posicionamiento de la Iglesia se produce en la antesala de la visita del Pontífice, prevista para noviembre. Entre las actividades anunciadas figura una recorrida por el Cottolengo Don Orione, en Claypole, institución que alberga a más de 400 personas con discapacidad y que atraviesa dificultades económicas y reclamos por el financiamiento de sus prestaciones.