La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que el calentamiento global afectará de manera desigual al planeta, ya que las naciones con mayores niveles de pobreza sufrirán los impactos del calor extremo con mucha más rapidez que los países desarrollados. Esta tendencia, según el organismo, amenaza con profundizar las desigualdades existentes y agravar la crisis humanitaria y económica en el sur global.
Un estudio del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) revela que los países de bajos ingresos podrían registrar un aumento considerable en los días con temperaturas superiores a los 35°C, mientras que las economías más ricas enfrentarían un avance más lento del calor extremo.
El informe advierte que las regiones más vulnerables podrían superar el límite de calentamiento de 1.5°C —fijado por el Acuerdo de París— mucho antes que el promedio mundial. Factores como la ubicación geográfica, la dependencia de la agricultura, la falta de infraestructura resistente y el acceso limitado a recursos básicos hacen que millones de personas estén más expuestas a olas de calor, sequías y crisis alimentarias.
La ONU remarca que estas condiciones no solo ponen en riesgo la salud y la vida de las poblaciones más pobres, sino que también reducen la productividad laboral y amenazan la seguridad alimentaria global.
El organismo advierte que no actuar con rapidez y equidad ante esta emergencia climática supondría un fracaso en los compromisos internacionales de justicia y desarrollo sostenible. En ese sentido, insta a los países desarrollados a redoblar sus esfuerzos para financiar la adaptación climática y mitigar los impactos en las regiones más afectadas, evitando así que la crisis del calor extremo amplíe aún más la brecha entre ricos y pobres.