Los líderes de la OTAN definieron este miércoles a Rusia como la «más significativa y directa amenaza» para su seguridad y consideraron a China por primera vez como un «desafío», en la nueva estrategia para la próxima década que busca preparar a la alianza atlántica ante un mundo «más peligroso». En la cumbre que se celebra en Madrid, Estados Unidos anunció el aumento de su presencia militar en Europa, además de la región báltica, en respuesta a la invasión rusa de Ucrania. Por su parte Moscú aseguró que no se siente intimidada y su gobierno no se quedará de brazos cruzados ante el refuerzo militar aliado.
Apoyo a Ucrania «mientras sea necesario»
«Nos enfrentamos a un cambio radical en nuestro entorno de seguridad. Y la competencia estratégica está aumentando en todo el mundo», resumió en una rueda de prensa el secretario general aliado, Jens Stoltenberg. En la cita, los líderes aliados dieron luz verde al «Concepto Estratégico de Madrid», el documento en el que basan sus principios y que guiará sus políticas a lo largo de la próxima década.
La guerra de Rusia en Ucrania «hizo saltar en pedazos» la paz en Europa, destacan los líderes en ese texto, en el que cambian el enfoque de «socio estratégico» que mantenían de Moscú desde que aprobaron su último concepto en 2010, en una cumbre en Lisboa en la que incluso participó el entonces presidente ruso, Dmitri Medvedev.
Los aliados celebraron una sesión de trabajo dedicada a la guerra en Ucrania en la que participó por videoconferencia el presidente de ese país, Volodimir Zelenski, de quien elogiaron su «liderazgo». En la capital española, los líderes de la alianza dieron luz verde a un paquete integral de asistencia a Kiev que incluye comunicaciones seguras, combustible, suministros médicos y armaduras corporales, así como equipos para hacer frente a minas y amenazas químicas y biológicas.
También contiene «cientos de sistemas portátiles antidrones», según señaló Stoltenberg, quien aseguró que «a más largo plazo ayudaremos a Ucrania a pasar de equipamiento de la era soviética a un equipamiento moderno de la OTAN». El secretario general dejó claro que los países de la OTAN darán apoyo a Ucrania «mientras sea necesario», y auguró que los aliados deben estar «preparados para el largo plazo», porque las guerras son impredecibles.
El refuerzo de la presencia militar estadounidense en Europa anunciado por el presidente Joe Biden supone un aumento del despliegue en España, Polonia, Rumania, los estados bálticos, el Reino Unido, Alemania e Italia. «Si Putin esperaba tener menos OTAN en el flanco oriental como resultado de su invasión ilegal e injustificada de Ucrania, estaba totalmente equivocado: tendrá más OTAN», lanzó el primer ministro británico, Boris Johnson, a su llegada al recinto ferial donde se celebra la cumbre.
Moscú denuncia la agresividad de la OTAN
Rusia aseguró en cambio que no se siente intimidada por el aumento de la presencia militar de Estados Unidos en varios países de Europa, al tiempo que remarcó que el Estado ruso no se quedará de brazos cruzados y garantizará la seguridad del país. «Creo que quienes proponen estas decisiones tienen la ilusión de que podrán intimidar a Rusia, contenerla de alguna manera. No tendrán éxito», declaró el viceministro de Exteriores, Serguei Riabkov, según la agencia RIA Nóvosti.
Riabkov indicó que la seguridad de los países en los que aparecerán contingentes estadounidenses adicionales no se fortalecerá, sino que la perspectiva de estabilización se alejará. «Los riesgos aumentarán. Nosotros no nos quedaremos de brazos cruzados. Tenemos las capacidades y los recursos. La seguridad será garantizada al cien por ciento», expresó el funcionario ruso.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, intervino por videoconferencia en la cumbre y pidió «sistemas mucho más modernos, artillería moderna», agregando que el apoyo económico «no es menos importante que la ayuda en armas» y que su país necesita unos cinco mil millones de dólares al mes para su defensa. Sobre el terreno, Ucrania repatrió a 144 soldados en el mayor canje de prisioneros con Rusia desde el inicio de la guerra.