La producción yerbatera continúa atravesando un escenario crítico y volvió a ser incluida entre las economías regionales más comprometidas del país. Así lo refleja el último informe elaborado por Coninagro, que ubicó a la yerba mate dentro del grupo de ocho actividades que permanecen «en rojo», debido al estancamiento de los precios que reciben los productores frente al constante incremento de los costos de producción.
De acuerdo con el tradicional «Semáforo de Economías Regionales» que elabora la entidad cooperativa, la yerba mate acumula 26 meses consecutivos en rojo, una situación que se mantiene desde abril de 2024 y que evidencia las dificultades que atraviesa el sector para recuperar rentabilidad.
Desde Coninagro señalaron que uno de los principales problemas es que los valores percibidos por los productores prácticamente no registraron mejoras o crecieron por debajo de la inflación, mientras que los costos operativos continúan aumentando. Esta combinación deteriora la rentabilidad de la actividad y dificulta cualquier posibilidad de recuperación.
El informe sostiene que la crisis yerbatera se prolonga junto a otros sectores que también atraviesan un complejo panorama, como el arroz, el vino, la leche, el maní, las hortalizas, el algodón y la mandioca. En contraste, solo cuatro economías regionales lograron ubicarse en verde: bovinos, ovinos, granos y miel.
Además del componente económico, el semáforo de Coninagro evalúa variables productivas y de mercado para determinar la situación de cada actividad. En el caso de la yerba mate, la combinación de precios deprimidos, elevados costos de producción y un contexto comercial desfavorable mantiene al sector entre los más afectados del país.
En un escalón intermedio quedaron actividades como el sector forestal, el tabaco, los cítricos dulces, las peras y manzanas, las producciones avícola y porcina, y la papa, que permanecen en amarillo debido a que, si bien muestran cierta estabilidad, tampoco logran recuperar niveles de rentabilidad.
«Los precios que reciben los productores se mantuvieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación y del aumento de los costos operativos. Esto termina deteriorando la rentabilidad y dificulta la recuperación de estas actividades», advirtieron desde Coninagro.
Para Misiones, donde la yerba mate constituye una de las principales economías regionales y genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos, el informe vuelve a encender las alarmas sobre la delicada situación que atraviesa el sector, que continúa sin encontrar señales de recuperación tras más de dos años de crisis.