Acosado por la “tensión” del mercado financiero y cambiario,
según sus propias palabras, el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, anunció el
comienzo de la reestructuración de la deuda soberana del país. Al respecto, se
dieron a conocer cuatro medidas. La intención oficial es descomprimir “una
eventual fuente de demanda sobre las reservas” pero además “no pasar el
problema al (Gobierno) que sigue”, según explicó el ministro.
Al presentar las medidas no dejó de señalar el problema
político “podemos analizar cómo llegamos hasta acá. Algunos atribuirán la suma
de todos los males a la presunta mala praxis del Gobierno actual; en el polo
opuesto, otros al futuro inferido a partir de una experiencia pasada. Casi sin
matices, la culpa es del otro”.
Pero el Gobierno considera que “al ciudadano de a pie le
importe mucho quién tiene razón. Más bien creo que quiere saber cómo lo vamos a
cuidar desde hoy, 28 de agosto, hasta el 27 de octubre, o hasta el 24 de
noviembre si hay ballotage. Y qué herramientas le van a quedar al (Presidente)
que le toque cuidarlo a partir del 10 de diciembre, sea reelecto el actual o
gane otro candidato”.
Insistió en el tema de la incertidumbre generado por la
política “gane quien gane, no podemos dejarlo sin herramientas”, sostuvo el
Ministro quien además recordó que “hace 91 años, casi un siglo, que un
Presidente no peronista no puede terminar su mandato en tiempo y forma”.
Una de las medidas consiste en que las Lecap Letes Lecer y
Lelinks (unos 13 mil millones de dólares) en poder de los inversores
institucionales – personas jurídicas – serán refinanciadas según el siguiente
detalle:
En cada vencimiento se pagará: el 15% a la fecha de
vencimiento, un 25% a los tres meses y el 60% a 6 meses. En el caso de las
LECAP que venzan a partir de 2020, solo se extenderán 3 meses de plazo.
Las personas humanas no se verán afectadas, toda vez que el
monto que acrediten en la cuenta comitente a la fecha de vencimientos sea igual
o menor al monto registrado en la misma cuenta el 31 de julio de 2019.
Cabe señalar que las personas humanas representan el 90% de
los tenedores en cantidad, pero en montos suponen alrededor de 15%, según
precisan fuentes el Palacio de Hacienda. De esta forma, cabe interpretar que,
con esta medida, la conducción económica refinancia cerca del 85% del monto a
vencer en deuda de corto plazo, aligerando en consecuencia la disposición de
reservas para contener al dólar.
Para “despejar las exigencias financieras del período
2020-23, y que el mandatario que gane en las próximas elecciones pueda
desplegar sus políticas económicas y sociales sin excesivos condicionantes
financieros”, Lacunza anunció que se elevará al Congreso un proyecto de ley que
provea las herramientas necesarias para promover “un reperfilamiento voluntario
de vencimientos de capital bajo jurisdicción local, sin quita de capital ni
intereses y con la sola extensión de plazos”.
Si bien este proyecto se encuentra en elaboración, en medios
de la conducción económica se explica que se requerirá al Poder Legislativo
instrumentos para que el Ejecutivo realice una negociación en este sentido.
Una tercer medida consiste en el “inicio del proceso de
reperfilamiento de los bonos bajo legislación extranjera, bajo las cláusulas de
acción colectiva, con el mismo fin de extender los plazos de vencimiento, sin
quitas de capital ni intereses, a fin de completar un perfil financiero menos
exigente para el período 2020-23, que genere alivio financiero para la
concreción de políticas económicas y sociales que inserten al país en un
sendero de crecimiento sostenido”, explicó Lacunza. Con tal propósito, el
ministro anticipó que mañana invitarán a los bancos a acercar propuestas.
En el cuarto y último anuncio, el ministro se refirió a la
renegociación de los compromisos con el Fondo Monetario Internacional. Según
las autoridades, “además de haber cumplido estrictamente con todas las metas
fiscales y monetarias del acuerdo con el FMI para dar continuidad al acuerdo
vigente, hemos propuesto a ese organismo internacional iniciar el diálogo, que
inexorablemente deberá concluir en el próximo mandato, para reperfilar los
vencimientos de deuda con ese organismo internacional”.
Al respecto el organismo a través de un comunicado señaló
que “con respecto a la operación de la deuda… el personal del Fondo está en
proceso de analizarlas y evaluar su impacto”. A continuación señala que el FMI
entiende que “las autoridades han tomado estos pasos importantes para hacer
frente a las necesidades de liquidez y para salvaguardar las reservas”.
De donde es de suponer que, en principio, el desembolso
previsto para octubre no debería tener mayores inconvenientes pues una de las
preocupaciones del Fondo es justamente la pérdida de reservas.
En lo inmediato, en el Palacio de Hacienda entienden que,
dado el sobrecumplimiento de las metas fiscales y monetarias del acuerdo stand
by en curso, el Fondo desembolsará a corto plazo el giro previsto de u$s 5.400
millones. La fecha del desembolso no es exacta, pero en Hacienda entienden que
debería concretarse entre fines de septiembre y comienzos de octubre.
En su exposición, Lacunza explicó que estas medidas debieron
ser tomadas en un contexto de “incertidumbre de los mercados financieros”. En
efecto, hoy continuó la sangría de reservas el BCRA vendió más de u$s 350
millones, la licitación de LETEs quedó desierta, el retiro de depósitos en
dólares persiste y sin que se lograra frenar el tipo de cambio que subió más de
5% en la semana.
En un discurso de tono también político, el ministro sostuvo
que “necesitamos todas fuerzas políticas para asegurar la estabilidad” para
enfrentar la presente situación y dijo que se le debe a los ciudadanos la
“normalidad” de revertir que “en 91 años ningún gobierno no peronista pudo
terminar en tiempo y forma su mandato”.
En principio, las medidas anunciadas intentan despejar
algunas dudas: el fantasma de un default, la eventual falta de divisas del
Banco Central para enfrentar una mayor demanda y despejar el escenario de
vencimientos con el Fondo Monetario Internacional. El gran test para saber si
estas medidas despejan la incertidumbre. La respuesta comenzará a conocerse
mañana a partir de las 10 horas cuando abran los mercados.
ÁMBITO.