Las Pymes cobran con dólar a $24 y reponen materia prima a $32

29 de agosto de 2018

Las que financiaron
a sus clientes a 90 días, están comenzando a cobrar cheques de operaciones
pactadas con una cotización de $24 por unidad, y ahora tienen que reponer
materias primas con la divisa a $32. La diferencia es pérdida que no se puede
descargar en ningún lado. Si aumentan los precios, caen las ventas.

Ese
fue uno de los reclamos que escuchó el ministro de la Producción, Dante Sica,
junto con el secretario de Industria, Fernando Grasso y el de Emprendedores y
Pymes, Mariano Mayer, de directivos de 30 cámaras de los sectores considerados
«sensibles». El encuentro se llevó a cabo en la sede de la
Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), en Bolivar
al 400. «Somos el jamón del sandwich», graficó el titular de la
entidad Marcelo Fernández. El empresario explicó que la diferencia de $8 que
existe entre lo que venden y compran «la ponemos nosotros».

Este
grupo de empresas tienen como proveedores a grandes firmas internacionales que
tienen «dolarizados» sus precios, según describió el empresario,
dueño de la fábrica de cierres Linsa. Con serios problemas de cobranzas, cuando
tienen que vender sus cheques ante los bancos están pagando tasas de 41% a 44%.

Durante
el encuentro, los empresarios le entregaron a Sica un proyecto de ley, que
constituye un aporte más a las propuestas que está recabando el ministro para
elaborar una actualización de la Ley Pyme recientemente aprobada y acordaron
sumarse al Consejo Federal Pyme que discutirá la nueva norma.

Las
pyme de este segmento coinciden en que para salvar el momento, en que la
economía parece derrumbarse, es necesario reactivar el consumo interno. Para
ellos, los planes Ahora 12, Ahora 18, Ahora 6 y Ahora 8, no están funcionando.
«Hay que volver a los planes de financiamiento del Gobierno a los
consumidores», consideró Fernández. Entre los directivos de CGERA existe
la expectativa de que el Gobierno les otorgue mayor visibilidad a estos
programas con tarjetas de crédito.

Más
allá de que la devaluación del peso le impuso un freno a la competencia del
importado, el mayor problema que enfrentan ahora es la caída del consumo. Un
directivo de una cámara comentó que «ahora la gente usa los $1000 que
antes le sobraban para pagar la luz y el gas».

Como
el Gobierno prevé que en agosto los números de la actividad sean los peores
desde que arrancó el mandato de Mauricio Macri, apuran un plan de reactivación.