La empresa de ropa, presente durante 30 años en la capital misionera, decidió bajar la persiana por la presión impositiva provincial y municipal. El gerente comercial Ignacio Guerrieri dio detalles del cierre.
Le Utthe, la reconocida cadena de ropa que combina fabricación y venta directa con buena calidad y precios competitivos, decidió cerrar su tienda en el microcentro posadeño luego de tres décadas de presencia ininterrumpida. Según explicó el gerente comercial Ignacio Guerrieri en una entrevista al medio Plan B, la medida responde a la acumulación de presiones impositivas y una multa millonaria que calificó como «la gota que rebalsó el vaso».
La empresa, que nació en la localidad bonaerense de Bragado y actualmente cuenta con 52 tiendas en expansión por todo el país —incluyendo una insignia en Callao casi Santa Fe—, tomó la decisión tras ser notificada por la Municipalidad de Posadas de una multa de $189.387.599,54 por supuestas infracciones en su rol de agente de percepción y retención de la tasa de «Derecho de inspección, registro y servicios de contralor».
Guerrieri aseguró que el monto resultó desproporcionado para el tamaño de la operación local. «Nos pareció una locura. Nosotros pagábamos una tasa de 1,5 millones de pesos al mes, y nos obligaban a ser agentes de percepción para la Municipalidad, lo cual no corresponde ya que el 100% lo vendemos a consumidores finales», explicó. Según el ejecutivo, la empresa abonaba entre 8 y 10 millones de pesos mensuales por el alquiler del local, desmintiendo versiones que hablaban de 45 millones.
El cierre también responde a un contexto de presión fiscal creciente en Misiones, que incluye el polémico «régimen de percepción anticipada de Ingresos Brutos» aplicado por la Agencia Tributaria de Misiones (ATM). «Bajamos la persiana por la presión impositiva provincial y municipal. Quisimos enviar una señal clara: hay que acompañar al sector privado que invierte, da trabajo y sostiene las estructuras en tiempos de crisis», señaló Guerrieri.
Los seis empleados de la tienda posadeña fueron notificados personalmente por Guerrieri, quien les ofreció la posibilidad de trasladarse a otras sucursales de la empresa en Formosa, Resistencia o Corrientes. «Tenemos un personal de primera, nunca tuvimos conflictividad laboral. Es una pena, ojalá accedan a reubicarse», manifestó.
El cierre de Le Utthe representa un hecho inédito para Misiones, una provincia frecuentemente cuestionada en círculos empresariales por la agresividad de su régimen impositivo, vigente desde hace unos 15 años con la implementación de la llamada «Aduana Paralela». Hasta ahora no había evidencias concretas de que esa presión fiscal efectivamente espantara inversiones. Con esta decisión, la empresa —cuyo volumen de ventas en Posadas la ubicaba como la tienda número 21 del país— dejó atrás una clientela fiel y una marca arraigada en el corazón de los posadeños.
«¿Cómo puede ser que el Estado en plena crisis, con bajas ventas y gastos fijos crecientes, no tenga empatía para cuidar al que hace las cosas bien y da trabajo?», reflexionó Guerrieri, al tiempo que reclamó una baja de impuestos o, al menos, que no se apliquen multas millonarias en tiempos de «vacas flacas». El directivo aclaró que la empresa continúa trabajando en mejorar su estructura de costos para sostener precios accesibles y niveles de venta en el resto del país.