Leishmaniasis: realizan tareas de control en el barrio Itaembé Guazú de Posadas 

21 de marzo de 2022

Los técnicos de la Dirección de Epidemiología y Vigilancia de la Salud se encuentran extrayendo muestras a mascotas.  Al mismo tiempo, se ejecutan tareas de desmalezamiento, descacharrado y tratamiento focal que consiste en la aplicación de larvicida, entrega de folletería e información a los vecinos.


Estas tareas de ordenamiento ambiental se extenderán hasta el viernes 25 de marzo inclusive.


¿Qué es la leishmaniasis visceral?: Es una enfermedad grave que afecta a personas y perros.  Se transmite a través de la picadura de un insecto muy pequeño (2 a 4 mm) denominado flebótomo o también conocido como torito, plumilla o «carachai». 


Cuando este insecto pica a un perro infectado con el parásito que causa leishmaniasis, al tomar su sangre también lo ingiere. La próxima vez que pique a otro perro o persona, el parásito pasará a ellos infectándolos. No se transmite persona a persona ni con el contacto directo con los perros.


¿Cuáles son los síntomas?: En las personas, la leishmaniasis visceral afecta al bazo, hígado, médula ósea y otros órganos. Los síntomas que produce son fiebre prolongada, aumento de tamaño del abdomen, pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca, diarrea y vómitos.


En los perros los síntomas que produce son decaimiento, falta de apetito, falta de pelo y descamación especialmente alrededor de los ojos y en el hocico, crecimiento exagerado de las uñas, úlceras en la piel y hemorragia nasal.


¿Cómo se puede prevenir?: La primordial medida preventiva es erradicar el flebótomo de los hogares y evitar que los perros se infecten, y detectar los síntomas que en el perro pueden hacer sospechar leishmaniasis. 

Por ello es importante:

– Erradicar hojas y malezas de los alrededores de las viviendas y la basura acumulada en las casas.

– Mantener el terreno alrededor de la vivienda libre de malezas y corrales, y los animales domésticos y mascotas alejados de la vivienda durante la noche.

– Utilizar repelentes para insectos, mosquiteros o telas metálicas.

– Vestir camisas de manga larga y pantalones, aplicarse repelente en el caso de transitar por zonas selváticas o con mucha vegetación.

–  Limpiar los lugares donde habitan los perros y evitar que sean picados por los flebótomos mediante collares o pipetas repelentes que deben ser renovadas según las instrucciones.

También se debe estar atentos si la mascota presenta alguno de estos síntomas para llevarlo al veterinario: caída del pelo especialmente alrededor de los ojos y las orejas, fatiga, pérdida de peso, seborrea escamosa (como caspa), crecimiento exagerado de las uñas, úlceras en la piel y hemorragia nasal.