Gieco nació en la pequeña localidad santafesina de Cañada Rosquín, y desde chico, se abrazó a su gran amor: la música, y si bien se caracteriza por el ritmo folclórico o el rock, también tuvo algunas incursiones en el candombe, pop, murga o cumbia villera, demostrando que su espectro musical es amplio y variado.
Aunque también León se caracterizó por ponerle letra a aquellos marginados sociales, políticos o de cualquier índole, que supo ser la voz de los necesitados que luchan por los derechos humanos, pueblos orginiarios y campesinos y reclaman por «un mundo mejor».
Su primer álbum se llamó «León Gieco» (1973) y fue lanzado por sello de rock de Argentina, Music Hall, y cinco años más tarde, presentó la canción «Sólo le pido a Dios» canción con le hizo ganar reconocimiento internacional y que hasta llegó a recorrer el mundo.
Lo cierto, es que Gieco grabó varios álbumes más para el sello durante mediados de los setenta, todos ellos populares, hasta que no pudo soportar más la presión del gobierno argentino para censurar su locuacidad y tuvo que emigrar del país junto a una serie de artistas locales.
A finales de la década del 70 y en Estados Unidos, se reunió allí con Gustavo Santaolalla, quien había producido su álbum debut, y a tiempo, ambos grabaron canciones para «Pensar en nada» (1981), un álbum regreso triunfal que anunció la vuelta de Gieco a la Argentina.
Lo cierto, es que Gieco grabó varios álbumes más para el sello durante mediados de los setenta, todos ellos populares, hasta que no pudo soportar más la presión del gobierno argentino para censurar su locuacidad y tuvo que emigrar del país junto a una serie de artistas locales.
A finales de la década del 70 y en Estados Unidos, se reunió allí con Gustavo Santaolalla, quien había producido su álbum debut, y a tiempo, ambos grabaron canciones para «Pensar en nada» (1981), un álbum regreso triunfal que anunció la vuelta de Gieco a la Argentina.
En 1988, tras lograr un gran éxito en Alemania, la ex Unión Soviética y Austria. De regreso en Argentina participó del último concierto del Amnesty International tour en el estadio Monumental de River Plate, con Charly García, Peter Gabriel, Bruce Springsteen, Sting, entre otros grandes artistas.
Años más tarde, editó álbumes de la talla de «Semillas del corazón», «Mensajes del alma», «Desenchufado», «Orozco» y «Bandidos rurales», entre otros, que lo potenciaron en la música latinoamericana y lo junto con artistas de nivel internacional como Sandro, Mercedes Sosa, Victor Heredia, Charly García, Milton Nascimento, Os Paralamas Do Suceso, Rubén Rada, Gilberto Gil, Café Tacuba, Andrés Calamaro o Divididos para citar algunos.
A lo largo de su carrera, compartió escenario con artistas de gran talla como Mercedes Sosa, Sixto Palavecino, Sting, U2, Peter Gabriel, Bob Dylan, Silvio Rodríguez, Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Peteco Carabajal e Ivan Lins, entre otros, y enero de 2010 Gieco actuó como telonero de la banda de thrash metal estadounidense Metallica, con lo cual lo pone como uno de los grandes exponentes de la música nacional y continental.