Diego Armando Maradona cumpliría este viernes 30 de octubre 66 años. Además de sus goles y títulos, dejó expresiones que trascendieron el fútbol y se incorporaron al lenguaje cotidiano. “La pelota no se mancha”, “se le escapó la tortuga” y “me cortaron las piernas” forman parte de ese repertorio.
Sus declaraciones acompañaron distintos momentos de su vida, desde los sueños que contó cuando era un chico hasta las palabras que pronunció en su despedida. Con humor, enojo o emoción, el Diez construyó una forma de expresarse que todavía se recuerda.
La pelota no se mancha
Una de sus frases más emblemáticas quedó ligada al partido homenaje que se realizó en la Bombonera en noviembre de 2001. Ante el estadio colmado, Maradona habló de sus errores y defendió al deporte que marcó su vida.
“El fútbol es el deporte más lindo y más sano del mundo. Eso no le quepa la menor duda a nadie. Porque se equivoque uno, no tiene que pagar el fútbol. Yo me equivoqué y pagué. Pero la pelota no se mancha”, expresó.
El dolor también dejó declaraciones que permanecieron en la memoria colectiva. Tras el control antidopaje positivo que lo apartó del Mundial de Estados Unidos 1994, resumió su frustración con una frase que atravesó aquella eliminación.
“A nosotros nos arrancaron la ilusión, nos cortaron las piernas. A mí me cortaron las piernas y le cortaron las piernas a todos los muchachos, a todo el país. Ahora se terminó todo para nosotros”, afirmó.
Del ingenio a los cruces públicos
La expresión “se le escapó la tortuga” quedó asociada a una anécdota que contó sobre el exembajador estadounidense James Cheek y la búsqueda de una tortuga que su hijo perdió en un campo de 3.000 hectáreas. Con el tiempo, el dicho pasó a utilizarse para señalar un descuido o una oportunidad perdida.
Otro episodio recordado ocurrió en 1995, después de un partido entre Boca y Colón. Molesto porque Julio César Toresani pidió su expulsión, Maradona lo desafió públicamente y mencionó “Segurola y Habana”, una referencia que también quedó instalada en el habla popular.
En 2009, como entrenador de la Selección argentina, protagonizó otro cruce con la prensa tras conseguir la clasificación al Mundial ante Uruguay. “Vos también la tenés adentro”, le dijo al periodista Juan Carlos “Toti” Pasman.
Sus sueños y el vínculo con Fiorito
Entre sus declaraciones también aparecen las que reflejaron sus aspiraciones de infancia. “Mis sueños son dos. Mi primer sueño es jugar en el Mundial. Y el segundo es salir campeón de octava y lo que siga en el campeonato este”, contó cuando era un chico.
El recuerdo de sus orígenes estuvo presente en otra de sus expresiones más difundidas. “Yo no soy ningún mago, los magos son los que están en Fiorito porque viven con mil pesos por mes”, sostuvo.
También tomó distancia de las comparaciones que lo ubicaban como una figura divina. “Cuando dicen que soy Dios yo respondo que están equivocados, soy un simple jugador de fútbol. Dios es Dios y yo soy Diego”, señaló.
En 1992, dejó una declaración que sintetizó su vínculo con la pelota y con quienes lo siguieron durante su carrera. “Si me muero, quiero volver a nacer y quiero ser futbolista. Y quiero volver a ser Diego Armando Maradona. Soy un jugador que le ha dado alegría a la gente y con eso me basta y me sobra”.