Un violento episodio sacudió a una institución educativa de la provincia de Santa Fe, donde un adolescente armado asesinó a un compañero, generando una profunda conmoción entre estudiantes, docentes y familias. El hecho ocurrió de manera repentina y dejó al descubierto escenas de pánico y desesperación dentro del establecimiento.
Según los primeros testimonios, el agresor ingresó con una escopeta oculta en la funda de una guitarra. En cuestión de segundos, efectuó entre cuatro y cinco disparos, lo que provocó el caos en aulas y pasillos. Mientras algunos alumnos intentaban resguardarse, otros buscaban ayuda en medio de la confusión y el miedo.
Los padres vivieron momentos de extrema angustia al no contar con información inmediata sobre lo que ocurría. Muchos llegaron al lugar tras recibir llamados o mensajes, encontrándose con un fuerte operativo policial y una situación cargada de incertidumbre y dolor.
Un asistente escolar logró intervenir en un momento clave al abalanzarse sobre el atacante, desarmarlo y reducirlo hasta la llegada de la policía. Su accionar fue determinante para evitar que la tragedia tuviera consecuencias aún más graves. El caso reabre el debate sobre la violencia en el ámbito educativo y la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y contención.