«Tenía mucha ansiedad, muchas ganas de poder disfrutar», confesó Messi, en sus primeras palabras a la transmisión oficial, haciendo referencia a compartir con los más de 20 mil hinchas después de un año y medio dentro del campo de juego.
Enseguida, el rosarino de 34 años empezó a emocionarse y llegó hasta las lágrimas, denotando lo que buscó y deseó conseguir este título con la Selección argentina.
«Ganamos el partido que era importante y ahora a disfrutar de esto. Lo soñé mucho y gracias a Dios se me dio, un momento único por cómo se dio, no había mejor manera de que sea así y poder estar acá festejando. Estaba mi papá y mis hermanos en la tribuna, que sufrieron mucho también», cerró.