Misiones atraviesa un año alarmante en materia de violencia de género. Según datos del Observatorio de Violencia Familiar y de Género del Instituto Provincial de Estadísticas y Censos (IPEC), en lo que va del 2025 se registraron 10 femicidios en la provincia, la cifra más alta desde que el organismo comenzó a relevar información en 2019.
“Es la primera vez desde que tenemos registros que llegamos a este número. Hasta hoy, la Policía de Misiones registró 10 femicidios en lo que va del año, prácticamente uno por mes”, confirmó Silvana Labat, directora del IPEC, en Canal 4 de Posadas.
El incremento resulta especialmente preocupante si se lo compara con años anteriores: en 2024 se habían contabilizado seis casos, mientras que en 2023 fueron ocho y en 2022, siete. Durante la pandemia de 2020 se registraron doce asesinatos de mujeres, de los cuales siete fueron caratulados como femicidios por la Justicia. “En 2021 tuvimos un solo femicidio, lo que fue una excepción, pero hoy estamos nuevamente ante una situación de emergencia”, subrayó Labat.
Un escenario de emergencia en Misiones
Para la titular del IPEC, las cifras revelan la necesidad de declarar una emergencia en violencia familiar y de género en Misiones, ya que el aumento de los casos refleja no solo el agravamiento de la problemática, sino también los límites de las políticas de contención y prevención.
“La situación es alarmante. No podemos naturalizar estos números. Hay que entender que cada estadística representa una vida, una familia y una comunidad impactada”, enfatizó.
Desde el Observatorio, que funciona dentro del IPEC y cuenta con metodología estadística propia, se trabaja con datos oficiales provistos por la Policía de la Provincia. “El observatorio tiene rigor técnico y metodológico. Se trata de información procesada con criterios científicos, no son simples registros administrativos”, explicó Labat.
Falta de articulación con el Poder Judicial
Uno de los puntos más sensibles que señaló la funcionaria es la ausencia de coordinación efectiva con el Poder Judicial para la consolidación de los datos.
“Nosotros trabajamos con la Policía de Misiones, que sí tiene voluntad de transferir información. Con el Poder Judicial, en cambio, no tenemos una relación institucionalizada. Existen jueces con los que hemos podido conversar y que colaboran de manera individual, pero no hay un canal oficial ni permanente”, afirmó.
Según explicó, aunque en su momento se firmaron convenios para compartir información entre el IPEC y el Poder Judicial, nunca se logró avanzar en la transferencia de datos, lo que limita la posibilidad de elaborar estadísticas completas y actualizadas.
“El Poder Judicial tiene registros, pero no estadísticas. Para transformar esos registros en datos útiles para la toma de decisiones, se necesita aplicar técnicas estadísticas. Y eso hoy no ocurre”, agregó.
Misiones, única provincia con un observatorio estadístico de género
A nivel nacional, el Observatorio de Violencia Familiar y de Género de Misiones es único en su tipo. Depende del organismo rector de las estadísticas oficiales y trabaja bajo estándares técnicos similares a los del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
“Misiones es la única provincia que tiene un observatorio de este tipo. No existe otro organismo en el país que produzca estadísticas sistemáticas sobre violencia familiar y de género con metodología científica”, destacó Labat.
En ese sentido, subrayó la importancia de que las políticas públicas se basen en fuentes confiables: “Siempre hay que mirar la fuente. La Corte Suprema, por supuesto, tiene sus propios relevamientos, pero nuestros datos surgen del sistema estadístico provincial. Lo que hacemos permite tomar decisiones basadas en evidencia, no en percepciones”.
“Estamos en emergencia”
El aumento sostenido de casos, sumado a la falta de articulación entre organismos, lleva a una conclusión contundente: “Estamos en una situación de emergencia en violencia familiar y de género”, advirtió la titular del IPEC.
“La estadística nos da una alerta temprana. Si no se actúa de manera conjunta entre el Estado, la Justicia y los organismos de seguridad, los números van a seguir creciendo. Lo que necesitamos ahora es coordinación, prevención y políticas sostenidas”, concluyó Labat.