En un contexto de fuerte baja en la recaudación nacional, el Gobierno de Javier Milei prepara un decreto para otorgar adelantos de coparticipación a doce provincias, entre las que se encuentra Misiones, con el objetivo de garantizar liquidez en las administraciones provinciales.
La medida apunta a asistir a los distritos que enfrentan dificultades para sostener el pago de salarios y el funcionamiento del Estado, en un escenario marcado por la retracción de los ingresos. Según estimaciones privadas, las transferencias automáticas a provincias registraron en marzo una caída real del 11,3% respecto a febrero, tendencia que se mantiene desde comienzos de año.
A diferencia de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), estos adelantos corresponden a fondos que las provincias reciben por ley, aunque en este caso serán girados de manera anticipada y con una tasa de interés cercana al 15%, inferior a la del mercado.
Además de Misiones, el esquema incluye a provincias como Tucumán, Corrientes, Chubut y Río Negro, cuyos legisladores han acompañado iniciativas del oficialismo en el Congreso, así como a otros distritos con distintos posicionamientos políticos, como Mendoza, Chaco, Salta, Catamarca, Tierra del Fuego y La Rioja.
El monto total previsto para estos adelantos alcanzaría hasta los 400 mil millones de pesos, distribuidos según las necesidades financieras de cada jurisdicción. La decisión fue definida por el presidente Milei junto a su equipo económico y político.
En el caso de Misiones, la inclusión en este esquema se da en un contexto en el que la provincia ya había recibido asistencia nacional durante 2024 a través de ATN, en medio de tensiones fiscales y demandas salariales en distintos sectores.
La caída en la recaudación de impuestos coparticipables, principalmente IVA y Ganancias, impacta de lleno en las finanzas provinciales, obligando a los gobiernos a buscar alternativas de financiamiento para sostener sus compromisos.
En paralelo, varias provincias mantienen reclamos ante la Corte Suprema por la distribución de fondos nacionales y el financiamiento de sus cajas previsionales, en un escenario de creciente presión sobre las cuentas públicas.