El consumo masivo continúa mostrando señales de fuerte retracción en Argentina y Misiones aparece entre las provincias más afectadas. Según los últimos datos correspondientes a mayo, las ventas en supermercados de la provincia se desplomaron un 19,66% interanual en términos reales, ubicándose como la segunda caída más pronunciada del país, solo detrás de Corrientes.
A nivel nacional, las ventas en supermercados retrocedieron un 6,95% respecto de mayo de 2025, pero el impacto fue mucho más severo en el Nordeste Argentino (NEA), donde la pérdida de poder adquisitivo y las particularidades de las economías fronterizas profundizaron la crisis del consumo.
Corrientes encabezó el ranking negativo con una baja del 27,57%, mientras que Misiones quedó inmediatamente detrás con una contracción cercana al 20%, muy por encima del promedio nacional.
En el caso misionero, además del deterioro del ingreso de las familias, el informe atribuye parte de la caída al denominado “efecto frontera”. Durante los últimos años, supermercados y comercios de ciudades como Posadas y Puerto Iguazú se beneficiaban con el ingreso de compradores provenientes de Paraguay y Brasil, atraídos por la ventaja cambiaria. Sin embargo, la estabilización del dólar y el encarecimiento de los precios argentinos redujeron drásticamente ese flujo de consumidores, impactando directamente en las ventas.
La tendencia también se observa al analizar el acumulado de los primeros cinco meses del año. Entre enero y mayo, Misiones acumuló una caída del 11%, mientras que Corrientes volvió a liderar las bajas con un retroceso del 13,9%.
El escenario tampoco fue favorable para otras provincias del Norte Grande. La Rioja registró una disminución del 17,74%, Catamarca del 14,63% y Chaco del 11,46%, consolidando a la región como la más golpeada por la retracción del consumo.
En contraste, los grandes centros urbanos lograron amortiguar parcialmente el impacto. Los 24 partidos del Gran Buenos Aires registraron una baja del 9,16%, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires cayó un 5,25%.
La única excepción fue Neuquén, que logró cerrar mayo con un crecimiento del 0,89%, impulsado por el dinamismo económico que genera la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta, que sostiene el empleo, los salarios y el nivel de consumo local.