Por ese motivo, tomó la decisión de que las clases presenciales ya no
se realicen en el 2020, pues mientras no haya una vacuna contra el
COVID-19, se creará aglomeración, y un gran peligro de contagio para los
menores.
Con respecto a la Argentina, solo hay incertidumbre y decisiones tomadas sobre la marcha.
Según informó Clarín, «el Gobierno armó un equipo de
especialistas que tendrá como misión estudiar todos los escenarios
posibles para la vuelta a clases». Este está a cargo de Gabriela Dicker (secretaria de Evaluación del Ministerio de Educación) y la pedagoga Graciela Frigerio.
El ministro de Educación, Nicolás Trotta, le dijo al portal: «Cualquier
decisión que surja tiene que ser consensuada. Aún no sabemos si las
clases presenciales van a volver en junio o en agosto. Pero la decisión de cómo continuar debe tener la mayor legitimidad».
«Habrá que considerar que los contenidos que no se dieron en 2020 se aborden en 2021»,
agregó. Con respecto a los estudiantes que estén en el último año de
colegio, se analiza que el ciclo lectivo 2020 continúe en febrero, marzo
y abril de 2021 y pedirles a las universidades que el año que viene
arranquen el 1 de mayo para los alumnos que están ingresando.
Una de las instituciones educativas que se arriesgó fue la
Universidad de Buenos Aires, que anunció la suspensión de las clases y
que el nuevo ciclo lectivo comenzaría en junio y culminaría en marzo,
con un receso entre mediados de diciembre y enero.