Tras dormirse mientras guiaba el rodado, despistó y ahora lucha por su vida en el nosocomio posadeño.
El joven penitenciario permanece en terapia intensiva, en coma inducido, con respirador artificial. Sufrió la fractura de sus dos brazos y la fractura expuesta de una de sus piernas.
El hecho puso en debate las extensas horas de guardia que deben cumplir los trabajadores de cárceles en Misiones, una de las fuerzas provinciales más relegada en los últimos años en materia salarial, de insumos y contención.