Ya
en el poder cumplió su promesa y anunció un esquema de reducción gradual para
las ventas de soja al exterior y la eliminación total para otros productos.
«No
hay que plantear más la industria o el campo. Es la industria y el campo. Sin
el campo el país no sale adelante», afirmaba Macri en Pergamino, apenas
cuatro días después de asumir la presidencia en 2015. Luego firmó el decreto a
través del cual eliminó las retenciones al trigo, el maíz, el girasol, carne y
pesca, y los productos de economías regionales, mientras que dispuso un esquema
de reducción gradual para la soja.
La
reducción de ese gravamen generó que las arcas nacionales y provinciales vieran
mermado el ingreso de fondos, pero el Gobierno siempre sostuvo que era una
decisión acertada, porque eso incrementará la producción y por ende el cobro de
impuestos por otras vías.
En
el camino por reducir el déficit -una «obsesión» del Gobierno cuyo
brazo ejecutor es el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne- se escucharon
voces, incluso desde el propio oficialismo, que pedían rever la baja de las
retenciones al agro para que los productores rurales compartan el esfuerzo del
ajuste.
Mientras
empezaban a soplar los primeros vientos de la «tormenta» financiera y
la economía local comenzó a sentir el impacto, el Gobierno rechazó esa
posibilidad. De hecho, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, dijo que estaba en estudio,
pero luego Dujovne salió a desmentirlo.
Macri
y la Mesa de Enlace -conformada por Carlos Iannizzotto (Coninagro), Omar
Príncipe (FAA), Dardo Chiesa (CRA) y Daniel Pelegrina (SRA)- cuando se
reunieron en Casa Rosada.
Más
aún. El 3 julio, apenas hace un mes y 11 días, el Presidente se reunió con la
Mesa de Enlace del campo y les prometió: «Las retenciones no se
tocan».
Sin
embargo, ahora da un paso atrás con el anuncio de tres medidas: suspensión de
la baja de retenciones para aceites y harinas de soja, eliminación del Fondo
Federal Solidario, y reducción de los pagos en concepto de reintegros a la
exportación.
Con
relación a los derechos de exportación a la soja, se mantiene la baja prevista
en la alícuota de los granos, pero se suspende por 6 meses la baja establecida
para aceites y harinas.
Según
la información oficial, las alícuotas a la soja se vienen reduciendo de forma
sostenida, desde el 35% en 2015 para el poroto de soja al 26% actual, previendo
su convergencia al 18% en diciembre de 2019.
En
cuanto al aceite y las harinas, la alícuota se redujo desde el 32% en 2015 al
23% actual y también convergerá al 18% en diciembre de 2019.
ÁMBITO.