Desde Barcelona, el ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, explicó que el objetivo del plan será acelerar la descongestión de las redes 2G, para que las llamadas dejen de cortarse y tener serios defectos en la calidad del audio. Otra prioridad, indicó, será que los sectores de menores recursos puedan acceder a los equipos. “El Presidente pidió que el canje masivo sea para los más humildes”, remarcó.
Por eso, adelantó que se negocian planes “de aproximadamente 12 cuotas” y otros “a más largo plazo” solventados por el Estado para que unos dos millones de usuarios “de escasos recursos”, entre ellos beneficiarios de planes sociales, puedan financiar la diferencia entre el valor de su teléfono actual y lo que cueste el nuevo con tecnología 4G.
El objetivo del Gobierno es que a fin de año la población haya reemplazado 10 millones de dispositivos móviles por otros que serán ensamblados en el país y que saldrían a la venta para el público en marzo “a un valor de entre 60 y 70 dólares”, agregó el ministro. Al cambio actual eso equivale a unos 1.100 pesos. El funcionario estimó que el costo del plan estará entre los 100 y los 200 millones de dólares y reveló que analizan un ofrecimiento del Banco Mundial para solventar parte de la suma. Si eso no se diera, en tanto, se prevé utilizar fondos del Banco Nación.
El Gobierno aseguró que viene discutiendo la iniciativa “en una mesa chica” con los fabricantes de equipos de Tierra del Fuego y los operadores de telefonía móvil.
En Argentina, según la GSMA, sólo el 36% de las personas usan banda ancha móvil. Otro 48%, pese a vivir en zonas con cobertura, aún no acceden al servicio.