Para este trabajo se plantarán 721 árboles nativos, cuyos beneficios son la adaptabilidad al clima, la proliferación de la fauna local, ya que posibilita la polinización y potencia la presencia de agentes ambientales que armonizan la presencia de insectos transmisores de enfermedades.
Las especies elegidas son los lapachos negros, amarillos, pitangas, jabuticaba, entre otras especies frutales y florales que aportarán un embellecimiento natural.
A lo largo de los primeros años tendrán un tratamiento apropiado para un crecimiento estable y duradero.