La Comunidad Mbya Guaraní Puente Quemado II, ubicada en Garuhapé, denunció un nuevo desmonte en su territorio esta semana, luego de que trabajadores enviados por el empresario maderero Alfredo Ruff ingresaran con maquinaria pesada y comenzaran a derribar árboles.
El hecho, según señalaron integrantes de la Comunidad, ocurre en una zona donde ya se habían registrado intervenciones similares en años anteriores, y donde —de acuerdo con lo indicado— el Ministerio de Ecología de Misiones había suspendido en diciembre de 2019 el plan de manejo para el cambio de uso de suelo. Sin embargo, sostienen que el mismo organismo “autorizó nuevamente la actividad”.
“Están trabajando las máquinas en un lugar donde no podían hacerlo sin consulta previa a la Comunidad. Consultaron con Asuntos Guaraníes, y el director le dijo a Ecología que la Comunidad no quedaba afectada, que les den el permiso”, manifestó el mburuvicha Santiago Ramos.
El referente agregó que la situación “es muy dolorosa” para los miembros de Puente Quemado II, cuyo territorio fue relevado bajo la Ley 26.160, y advirtió que el desmonte “se está produciendo muy rápidamente”.
Desde la Comunidad remarcaron que la falta de consulta “no es un mero procedimiento administrativo”, sino que “es una herida directa a la existencia Mbya”. En ese sentido, expresaron que el territorio “no es un recurso productivo, sino un espacio espiritual y cultural”, y que “cada árbol derribado altera el equilibrio de la Comunidad”.
Ramos explicó que, en esta ocasión, decidieron no confrontar con los trabajadores “por seguridad”, pero adelantó que continuarán organizándose “para custodiar el lugar y exigir una respuesta institucional”.
Finalmente, desde Puente Quemado II señalaron que el episodio “vuelve a poner en evidencia el abandono institucional” y cuestionaron el accionar de los organismos provinciales involucrados: “Ecología, que debió proteger, autorizó. Asuntos Guaraníes, que debió defender, facilitó”, expresaron en el comunicado difundido por la Comunidad.

