Mauricio Macri dijo que hay que bajar impuestos, sin embargo, volvió a subirlos por decreto. El Gobierno nacional modificó el Impuesto a las Ganancias para que tributen aquellos directivos que fueron despedidos, así como también por la venta de segundos inmuebles.
Tributarán aquellos asalariados que hayan trabajado al menos un año en cargos gerenciales y cuya remuneración bruta mensual supere en quince veces el Salario Mínimo, Vital y Móvil, es decir unos $160.500.
Además, también pagarán quienes vendan su segunda propiedad. Será del 15% sobre la renta de capital que se genere gracias a la venta. Vale aclarar que sólo será para las propiedades que hayan sido adquiridas después del 1º de enero de este año.