El conflicto inició tras la intervención de la empresa, que retiró el medidor por hurto de energía. Una usuaria, identificada como integrante de la comunidad, reclamó de manera agresiva la restitución inmediata del servicio. Según testigos, su actitud escaló rápidamente en violencia verbal y física, generando un disturbio que requirió la intervención de personas presentes en el lugar para calmar la situación.
Consecuencias del fraude eléctrico
Energía de Misiones recordó que el fraude eléctrico está contemplado en el Código Penal de la Nación, con penas que pueden alcanzar los seis años de prisión según los artículos 162 y 164. Estas sanciones aplican tanto a quienes manipulan medidores como a aquellos que recurren a conexiones clandestinas.
Además, la empresa instó a la población a denunciar irregularidades a través de su línea anónima 0800 888 3672, operativa las 24 horas. Advirtió que estas prácticas no solo afectan la calidad del servicio, sino que representan un peligro para la infraestructura eléctrica y la seguridad de las personas.