Horror en Villa Cabello. Hace horas se confirmó el peor de los finales para la joven de 16 años que llevaba desaparecida desde el 16 de agosto pasado. Horacelia Génesis Marasca residía en la chacra 150 del populoso barrio de la capital misionera. Ella vivía junto con su pareja, Martín Monzón de 34 años, y un bebé de siete meses, hijo de la pareja.
Fue el mismísimo Monzón en persona quien había denunciado la desaparición de la madre de su hijo. La policía la buscó intensamente, pero a los uniformados les llamó la atención que la joven había dejado sus documentos y su ropa en su domicilio al momento de ausentarse del hogar.
Posteriormente, los investigadores se enteraron de que Horacelia sufría de violencia de género de parte de su marido. Esto fue confirmado por la madre de ella, quien aseguró que días antes de su desaparición, la joven de 16 años afirmó haber recibido una paliza de su marido.
Ante este relato, los detectives pusieron en la mira a Monzón, quien finalmente terminó preso. Anoche, expertos de la Policía Científica detectaron gracias a la pericia de Luminol sangre en el departamento y en algunas bolsas de residuos.
Hace horas, Monzón confesó que fue él mismo quien asesinó a la joven. No trascendió de que forma la mató, pero si la policía dio a conocer un detalle tristemente escalofriante: el hombre la descuartizó, y para hacer desparecer la evidencia llevó las distintas partes del cuerpo en el cochecito del pequeño de siete meses, hijo de la pareja.
Tras la confesión la policía busca intensamente en diferentes zonas de Villa Cabello los resto de la joven y desafortunada víctima.