Presionan a las petroleras para que bajen 10% el precio de las naftas

23 de noviembre de 2018

En el Poder Ejecutivo comenzó una negociación discreta, pero
tenaz, con las petroleras. El objetivo es lograr un descenso del 10% en el
precio de los combustibles, al menos en los «premium», en el mes de
diciembre. En lo que va del año, las naftas de mayor octanaje subieron un 68%.
En las estaciones de YPF de Buenos Aires, el litro de ese producto está en $
44,01, un importe que es superior en el conurbano y en el interior.

«En diciembre corresponde una actualización del
impuesto al Carbono. Pero creemos que las petroleras ya alcanzaron el
«import-parity» (precio de paridad de importación, contra la que se
mide el rendimiento de la producción local) y ahora tienen que bajar los
importes en un 10%, al menos en la (nafta) premium», detallaron desde la
Rosada a Clarín. «Las petroleras recurren a importaciones para (la
refinación) de premium. Si el precio de las importaciones es el que tienen en
cuenta, lo lógico sería que rebajen», caracterizó un funcionario que pidió
no ser mencionado.

En el Poder Ejecutivo sostienen que toleraron la suba de la
cotización del petróleo internacional, que llegó hasta US$ 85 a comienzos de
octubre. Pero que ahora cambió el escenario y el crudo está en descenso en la
zona de los US$ 62 por barril en el caso del Brent, la variedad que se
considera en el país.

En el Poder Ejecutivo plantearán estos argumentos a las
autoridades de YPF, pero también se los pueden llevar a Axion y Shell, los
otros principales jugadores del mercado. De todas formas, la convicción oficial
es que YPF tiene un liderazgo de mercado tan significativa que arrastra al
resto del mercado.

Hace una semana, cuando se conoció el incremento en los
biocombustibles -que tallan en los costo de naftas y gasoil- el Ministerio de
Hacienda emitió un comunicado. «Los aumentos de los precios del biodiesel
(…) no impactarán en el surtidor. En primer lugar, porque el impacto relativo
en los precios de los combustibles sería ínfimo: del 0,2% para el gasoil y del
0,3% en naftas», señalaron.

En las petroleras todavía no hacen comentarios sobre la
postura que les planteará el Poder Ejecutivo. Admiten que la paridad de
exportación está cerca o alcanzada con los actuales niveles de precios en las
naftas súper, por ejemplo. No obstante, observan que no recompusieron sus
ingresos al ritmo de la devaluación.

La cotización del petróleo Brent lleva un 14% de descenso en
noviembre. Solo esta semana perdió un 6% y en el acumulado anual (es decir
contra la misma fecha de 2017), también hay un retroceso de 1,6%. Como
contrapartida, aunque se detuvo la depreciación del peso, el dólar se vendía a
$ 17,70 hace un año, menos que la mitad que ahora.

«Los recientes descensos en el tipo de cambio y el
precio del petróleo han dejado al 
importe actual de los combustibles por encima de los precios de frontera
(paridades de importación/exportación). Por este motivo las petroleras no
tienen ningún margen para aumentar el precio, más bien deberían evaluar la
posibilidad de volver a reducirlos», avisaron desde Hacienda hace una
semana.

El secretario de Energía, Javier Iguacel, sostendrá esos
argumentos en diálogos con las petroleras, según fuentes oficiales.

En octubre, el despacho de naftas cayó 6% y esa caída fue
más pronunciada en las premium, donde fue de dos dígitos. En noviembre, YPF
aumentó los precios en un 2,5%, mientras que Raizen (que maneja la marca Shell)
y Axion duplicaron y remarcaron entre 5% y 7%. Pero dieron marcha atrás en un
lapso breve.

«El mercado demostró una alta sensibilidad a los
precios por estos días», caracterizaron en las estaciones. Es que Raizen y
Axion desandaron su aumento original y lo acotaron, para quedar en línea con
YPF. Un viernes habían aumentado y, entre lunes-martes, ya lo habían bajado.

La «migración» de clientes de las marcas (Shell,
Axion) hacia la que había aplicado un incremento menor (como YPF) fue más
notoria que en otras ocasiones, observaron entre las compañías. En una de las
empresas acusaron una caída del 30% en las ventas, de clientes que se iban
hacia YPF.

La reacción de los consumidores alimentó la intención del
Gobierno de pedirle a las petroleras una rebaja. Según estiman en las empresas,
esa posibilidad es «complicada» en el gasoil, que todavía está
rezagado con respecto a la «paridad de importación».

Los datos que manejan las petroleras para noviembre es de
cierta estabilización en las ventas. El piso de octubre se habría recuperado.
El rebote es tenue, y se sigue evidenciando de mayor manera en los combustibles
«súper» más que en los premium.

CLARÍN.