En el primer test electoral del escalonado festival de
comicios 2019 -y el primer duelo intestino de la coalición oficialista
nacional-, el diputado nacional radical Daniel Kroneberger se impuso este
domingo con amplitud sobre el macrista Javier Mac Allister en la interna de
Cambiemos en La Pampa, y enfrentará al justicialista Sergio Ziliotto en la
contienda del 19 de mayo, que definirá la sucesión del gobernador peronista
Carlos Verna.
En medio de los esfuerzos de la Casa Rosada por intentar
esquivar las primarias provinciales en Cambiemos (dio sus frutos en Río Negro y
Santa Fe, y van ahora por Tucumán y La Rioja), Mauricio Macri debutó así con un
incómodo traspié en la pulseada pampeana, que no pudo evitar. Escrutado el 80%
de las mesas, la brecha anoche entre Kroneberger y Mac Allister era de 65%
contra el 35%.
Estratégicamente, el Gobierno nacional habían
provincializado la compulsa y casi no hubo desembarcos de funcionarios del
Gabinete durante la campaña para apuntalar al exsecretario de Deportes de la
Nación. Una conveniencia a tono además con la convicción de que será muy
difícil destronar en las urnas al peronismo pampeano, que conduce la provincia
desde el retorno de la democracia.
Conocido el resultado -al que tildaron de “previsible”-,
desde despachos nacionales atribuyeron ante Ambito Financiero la derrota del
exfutbolista de Boca a que “tiene todo el desgaste encima de Macri”.
Poco después, el propio Kroneberger admitió que pudo haber
incidido en el resultado “un voto castigo contra Macri”.
Y, no sin malicia, desde filas del macrismo nacional
argumentaron que Mac Allister “tuvo el aparato del PJ en contra”, en referencia
a la posibilidad de que independientes votaran en la interna de la fuerza.
Horas antes, había abierto el paraguas el propio Mac
Allister, asl señalar que la campaña para los candidatos del oficialismo que
compiten en elecciones anticipadas en las provincias “es un poco más
complicada” que para el resto, porque Argentina recién se está “empezando a
recuperar de una crisis importante”. “Por esta razón, los que estamos más cerca
del Presidente podemos tener una situación un poco más complicada”, alegó, en
declaraciones a Radio 10.
A este escenario se sumaron además el obvio respaldo del
aparato radical a Kroneberger (es el vicepresidente del Comité Provincia), las
altas temperaturas y el impacto de la baja participación en la contienda -poco
más del 30%, entre afiliados e independientes-, de la mano de la no
obligatoriedad del voto para ciudadanos (aunque sí para partidos).
En filas del macrismo nacional no ocultaron además, su
recelo ante los radicales triunfantes, a los que tildaron de “muy especiales”.
“Felicito a Daniel
Kroneberger por el triunfo en las elecciones internas. Desde el lugar que nos
toque, acompañaremos a Cambiemos en La Pampa”, dijo Mac Allister, vía Twitter,
poco antes de las 20, cuando el resultado ya era un hecho.
“Más allá de la satisfacción personal, siento que ha sido
muy bueno para fortalecer el espacio: la UCR es una fuerza que está muy viva”,
celebró por su parte Kroneberger, quien se presentó en dupla con el secretario
de Hacienda de Santa Rosa, Luis Evangelista.
Con su triunfo, el ex intendente de Colonia Barón evitó
darle al centenario partido el mal trago de no contar, por primera vez, con un
candidato a gobernador en La Pampa.
“Esta victoria le viene muy bien a la UCR: muestra que no
está para nada desaparecida y que en las provincias sigue habiendo
bipartidismo”, marcaron la cancha, ante Ambito Financiero, desde el entorno de
Kroneberger.
En esa línea, destacaron también los llamados “durante el
día” del mendocino Cornejo, del cordobés Ramón Mestre (el protagonista del
próximo gran y tenso duelo de Cambiemos, el 17 de marzo -ver página 18-), de
los gobernadores radicales, diputados y senadores”.
El escenario en la arena justicialista provincial, en
cambio, está allanado: el peronismo se puso entre ceja y ceja no repetir la
amarga experiencia de las primarias parlamentarias nacionales de agosto de
2017, cuando las divisiones internas derivaron en un sorpresivo triunfo de
Cambiemos (luego revertido en las generales), y proclamó ahora la unidad
(incluído el kirchnerismo) detrás de la fórmula del diputado nacional Ziliotto
(de alto perfil en las pujas en el Congreso nacional) y el actual
vicegobernador, Mariano Fernández.
Tempranamente, Verna declinó una eventual carrera
reeleccionista para dedicarse a un tratamiento oncológico.
Pero fue proclamado como el gran elector” y resultó clave
para terminar de cerrar la dupla de batalla por el Frente Justicialista
Pampeano (Frejupa).
A diferencia de la unidad en el plano provincial, el
peronismo tuvo primarias, en cambio, en la ciudad de Santa Rosa, para definir
el candidato que peleará en las urnas la pretensión reeleccionista del actual
intendente, el radical Leandro Altolaguirre.
De una paleta de seis candidatos, finalmente se impuso -por
acotado margen- el postulante kirchnerista, Luciano Di Nápoli, quien dejó en
segundo lugar a Jorge Lezcano.
“Hablé con Cristina, está profundamente emocionada. Es todo
de ella”, enfatizó Di Nápoli.
En paralelo, el oficialismo provincial desplegó internas
municipales en otras diez localidades (General Acha, Eduardo Castex, Toay,
Lonquimay, Uriburu, Rolón, Santa Isabel, Algarrobo del Águila, Dorila y
Realicó), mientras que Cambiemos hizo lo propio en seis (Eduardo Castex, 25 de
Mayo, Toay, Catriló, Ingeniero Luiggi y Jacinto Arauz).