El alerta se debe a que, de aprobarse la medida, iría en contraposición de las exigencias que plantean mercados como el de Europa, con sostenida demanda de alimentos sanos, y por lo tanto podría incidir en el consumo.
Específicamente, Brasil planteó al Subgrupo de Trabajo N 3 del Mercosur modificar la Resolución 11/12. Así lo informaron desde el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Esa normativa indica como límite máximo 0,40 mg/kg para cadmio y 0,60 mg/kg para plomo, y el país vecino solicita elevar a 0,90 mg/kg para cadmio y entre 1,0 -1,20 mg/kg para plomo en yerba mate. El planteo de Brasil se enmarca en el nivel de rechazo que arrojan los análisis de inocuidad, que realizan a su producto, al momento de exportar.
El tema, que será analizado por delegaciones de los miembros del bloque regional el próximo 24 de junio, pone en alerta al sector yerbatero argentino. Es que esto afectaría la composición del alimento, que precisamente se destaca por ser natural, sano y con propiedades funcionales para la salud, y cumplir con todas las normativas de inocuidad.
En los últimos diez años, las autoridades europeas y del Codex Alimentarius (normas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han modificado en dos oportunidades sus normativas orientadas a reducir los límites de los nombrados contaminantes, y además, ninguna normativa avala una medida contraria a ésta.
“Dicho de otro modo, el Comité Mixto de la FAO – OMS trabaja desde hace años para disminuir los límites de contaminantes en infusiones, camino a lograr alimentos que no revistan riesgo para la salud”, se explicó desde el sector.
Por otra parte, en marzo pasado, el producto quedó exento del etiquetado frontal que establece la Ley 27.642, que exige que todos los productos envasados lleven un octógono negro con información de su composición en caso de contar con exceso de grasas, sodio y azúcar, lo cual validó una vez más a la yerba mate argentina como un alimento sano.