Cuando hablamos de la polenta como plato, ya no sólo cabe referirse a un plato consumido en remotas regiones de Italia, ya que además, en los últimos años su consumo se ha extendido a diversas regiones del planeta, como es el caso de Argentina, en donde forma parte de la dieta habitual de la población.
Las principales causas de su expansión, han sido su bajo precio, ya que es un alimento muy accesible a todos los bolsillos ya que proviene del maíz, el ser muy rápida de cocinar, pudiendo estar lista para comer en apenas 10 minutos y además, ser apta para toda clase de personas, desde niños, bebés, hasta personas de avanzada edad. Por todo ello, cabe decir que es un alimento universal.
Calorías e información nutricional
100 gramos de polenta contienen
| Calorías | 358 kcal |
| Proteínas | 8.7 gr |
| Grasas | 2.7 gr |
| Hidratos de Carbono | 79.8 gr |
| Índice glucémico | 70 (55.9 u) |
Propiedades y beneficios de la polenta
Pero las ventajas no acaban en su bajo precio y su sencillez de preparación, sino que también tiene una serie de propiedades nutricionales que vale la pena repasar.
Es un alimento muy rico en hidratos de carbono, pero de un tipo de hidratos que se asimilan con lentitud. Esto tiene dos ventajas clave, en primer lugar nos sacian durante mucho más tiempo que otros alimentos, en segundo; nos aportan energía de manera continuada durante horas.
Además, también tiene un contenido interesante en ácidos grasos esenciales y sobretodo en fibra, lo cual contribuye a una digestión más equilibrada y menos pesada.
También tiene una buena cantidad de vitaminas, como es el caso de la vitamina A, en forma de betacaroteno, lo que nos ayuda en muchas funciones biológicas, como por ejemplo las de mejorar nuestra piel, mucosas, o sistema reproductivo, entre muchas otras. Es rica en vitamina B, lo que nos beneficia en la sensación de bienestar y en la producción de defensas.
Si hablamos de minerales, la polenta también tiene mucho que presumir, ya que dispone de altas concentraciones tanto de calcio como de magnesio. Como sabemos, el calcio mejora los huesos y los dientes, siendo básico para estas funciones oseas. También dispone de potasio, un mineral clave en la trasmisión del impulso de los nervios así como en la actividad de nuestros músculos. Pero no sólo estos, sino que además tiene otros, como es el caso del zinc o del selenio.
Su propia composición, ya analizada, redunda en primer lugar en ayudar a estabilizar los niveles de azúcar en el organismo, en segundo lugar nos brinda una ventaja alternativa, contrarrestando los excesos de ácido en el estómago y haciendo que las digestiones sean más suaves.
Para terminar, y como curiosidad diremos que pese a que la tomemos caliente, la polenta tiene un efecto muy curioso ya que consigue refrescar nuestro organismo.