De inmediato, el personal de Prefectura se acercó al lugar y observó que un auto, que tenía el logo de una remisería de la ciudad, circulaba por un camino de tierra. Al interceptarlo, se comprobó que sus dos ocupantes llevaban dinero en efectivo, 1.000 atados de cigarrillos y 41 celulares de diferentes modelos, que no contaban con aval aduanero.
El Juzgado Federal de Primera Instancia de Oberá, a cargo del Dr. Alejandro Gallandat Luzuriaga, ordenó el decomiso de la mercadería, valuada en más de 1.200.000 pesos. Los dos involucrados permanecen sujetos a la causa.