Las motos con escapes libres copan las calles posadeñas y vecinos denuncian ausencia total de controles

29 de mayo de 2026

En distintos barrios de Posadas, especialmente en la zona oeste como Villa Cabello y sectores del Acceso Oeste, crece el malestar de los vecinos por la circulación de motociclistas con escapes libres, maniobras peligrosas y explosiones constantes que se repiten a toda hora, sin control efectivo y con escasa intervención estatal.

Los episodios ya son parte de la rutina nocturna y, según denuncian los residentes, no se limitan a fines de semana. Grupos numerosos de motos se concentran en avenidas principales, realizan maniobras como “willy”, circulan sin casco y generan explosiones con los escapes modificados, provocando no solo ruidos molestos sino también situaciones de riesgo vial. En algunos sectores, los encuentros superan las decenas de rodados y se extienden durante horas, afectando el descanso de familias, adultos mayores y personas con hipersensibilidad auditiva o trastornos del espectro autista.

El reclamo vecinal apunta directamente a la falta de controles sostenidos. Si bien existe una ordenanza que prohíbe los escapes libres, los habitantes sostienen que su aplicación es prácticamente inexistente. La presencia municipal en materia de control de ruidos molestos, afirman, se ha reducido al mínimo y en horarios limitados, lo que deja amplios márgenes de tiempo sin fiscalización efectiva en las calles.

A esto se suma el cuestionamiento hacia la respuesta policial. Vecinos aseguran que, en reiteradas ocasiones, móviles de la Policía pasan por zonas donde se registran las infracciones sin intervenir, incluso cuando las motos continúan realizando explosiones y maniobras peligrosas a la vista de todos. En muchos casos, relatan, la única opción es llamar al 911 y esperar durante largos períodos hasta la llegada de un patrullero, cuando los grupos ya se han dispersado.

La problemática fue expuesta recientemente en una reunión vecinal en Villa Cabello, donde residentes, comisiones barriales y representantes institucionales expresaron su hartazgo. Allí se pidió mayor presencia de controles de tránsito, especialmente en avenidas de la zona oeste y la Costanera Oeste, y se planteó incluso la necesidad de sanciones más severas, incluyendo multas a adultos responsables cuando se trate de menores que conducen motos.

Vecinos como los de la chacra 153 y 147 describen una situación que, lejos de mejorar, se ha intensificado con el tiempo. Señalan que los grupos se organizan a través de redes sociales, se reúnen en puntos específicos del barrio y repiten conductas que van desde aceleraciones bruscas hasta acrobacias riesgosas en plena vía pública. El impacto, aseguran, ya no es solo sonoro: también afecta la convivencia y la seguridad en espacios de circulación cotidiana.

En este contexto, la demanda central se repite en todos los sectores afectados: controles reales, permanentes y coordinados. Mientras tanto, el ruido de las motos sigue marcando las noches de varios barrios de Posadas, con vecinos que aseguran vivir en un estado de alerta constante y con una sensación creciente de abandono en la aplicación de las normas vigentes.