Una publicación de la Dirección de Movilidad Urbana de la Municipalidad de Posadas generó una ola de críticas y reclamos de vecinos en las redes sociales. El organismo recordó que está prohibido reservar lugares de estacionamiento en la vía pública mediante conos, baldes u otros objetos, pero el mensaje provocó numerosos cuestionamientos al Sistema de Estacionamiento Medido (SEM), la falta de controles y el estado de las calles de la ciudad.
Bajo la consigna “La calle es de todos”, Movilidad Urbana difundió un comunicado en el que advirtió que no está permitido colocar cajones, latas, cajas, conos o cualquier elemento que impida estacionar en espacios públicos. También aclaró que únicamente pueden reservarse sectores expresamente autorizados por el municipio, de acuerdo con la Ordenanza XVI N.º 106, artículos 13 y 42, y habilitó el número 3764-140677 para denunciar irregularidades.
Sin embargo, lejos de limitarse a consultas sobre la normativa, la publicación despertó el malestar de numerosos usuarios que cuestionaron la contradicción que consideran existente entre el carácter público de las calles y el cobro del estacionamiento. “La calle es de todos, pero para estacionar en el centro tenés que pagar. Ironía”, escribió uno de los vecinos. Otro expresó: “Si es de todos, ¿por qué cobran para estacionar?”, mientras que varios comentarios plantearon interrogantes similares.
Uno de los principales focos de críticas fue el funcionamiento del SEM y el destino de los fondos recaudados. “¿Dónde va a parar todo el dinero del SEM? Deberían mostrar a todos los posadeños qué se hace con ese dinero”, reclamó un usuario. Otros cuestionaron que deban utilizar una aplicación y contar con conexión a internet para abonar el servicio, además de las multas que reciben quienes no cumplen con el sistema.
Los cuestionamientos también apuntaron a la falta de fiscalización de las reservas indebidas. Varios vecinos señalaron que existen sectores donde se colocan conos, baldes y otros elementos para impedir el estacionamiento, sin que se registren intervenciones municipales. Entre los lugares mencionados aparecen inmediaciones de edificios públicos, establecimientos comerciales, instituciones educativas y sectores del microcentro posadeño.
En ese sentido, una usuaria denunció que sobre la calle San Marcos, frente al sindicato de empleados municipales, se colocan baldes para reservar espacios en prácticamente media cuadra. Otro comentario apuntó a la presencia de conos frente al edificio municipal y preguntó si esos lugares cuentan con autorización. También hubo reclamos por situaciones similares en las calles Santa Fe, Rivadavia y avenida Urquiza, entre otros puntos de la ciudad.
La actuación de los inspectores municipales fue otro de los temas que concentró las críticas. “Deberían controlar, para eso tienen autos y camionetas”, manifestó un vecino. Otro cuestionó que se solicite a los ciudadanos denunciar las irregularidades cuando, según su planteo, los agentes podrían detectarlas mediante recorridas. También aparecieron testimonios de usuarios que aseguraron haber realizado reclamos por WhatsApp sin obtener respuestas.
A las críticas por el estacionamiento se sumaron reclamos relacionados con el mantenimiento urbano. Vecinos mencionaron baches en calles y avenidas, veredas deterioradas, bocas de tormenta obstruidas y problemas de alumbrado público. Una usuaria señaló la existencia de un pozo de grandes dimensiones en la esquina de Colón y Rioja, mientras que otros reclamaron reparaciones en distintos sectores de la capital provincial.
También se plantearon situaciones vinculadas con la circulación peatonal y la accesibilidad. Algunos comentarios advirtieron sobre vehículos estacionados sobre veredas, accesos a garajes bloqueados y obstáculos que dificultan el desplazamiento de personas con discapacidad o familias con cochecitos de bebés. Los usuarios reclamaron que las medidas de control alcancen tanto a particulares como a comercios e instituciones, sin excepciones.
Aunque también hubo comentarios que respaldaron la prohibición de reservar espacios públicos, el intercambio dejó en evidencia el descontento expresado por numerosos vecinos con distintos aspectos de la gestión del tránsito en Posadas. La publicación municipal, originalmente destinada a recordar una normativa vigente, terminó convirtiéndose en un espacio de reclamos sobre el SEM, la fiscalización y el mantenimiento de la infraestructura urbana, con pedidos de mayores controles y respuestas concretas por parte de las autoridades.