Vecinos de Villa Cabello y otros barrios de la zona oeste de Posadas volvieron a manifestar su malestar por la modalidad de entrega de turnos implementada en el Hospital Favaloro, donde las citas para especialistas se concentran en una única jornada, generalmente el primer lunes o el primer día hábil de cada mes.
La medida, que busca ordenar la demanda, está generando el efecto contrario según denuncian los pacientes: largas filas desde la madrugada, horas de espera a la intemperie y la incertidumbre de no conseguir atención pese al esfuerzo realizado.
Con las bajas temperaturas que afectan a Misiones en estas semanas, la situación se vuelve todavía más compleja. Adultos mayores, trabajadores, madres con niños y personas con distintas patologías deben llegar durante la madrugada para intentar acceder a un número. Muchos permanecen entre cinco y seis horas en la fila, soportando frío, lluvia o calor, según las condiciones del día.
El principal cuestionamiento apunta a la demora que genera el sistema. Una persona puede asistir a una consulta clínica el día 10 de un mes y recibir una derivación para un urólogo, dermatólogo, cardiólogo o cualquier otra especialidad. Sin embargo, no puede gestionar el turno de manera inmediata, sino que debe esperar varias semanas hasta la próxima fecha de entrega.
«Fui al clínico el 10 y me derivó a dermatología. Me dijeron que recién podía sacar turno el primer lunes hábil del mes siguiente. Tuve que esperar casi tres semanas solamente para pedir el turno. Después hice más de cinco horas de fila desde la madrugada para conseguirlo», relató un paciente.
Los reclamos se repiten entre quienes necesitan controles médicos o estudios complementarios. Muchos sostienen que el sistema termina retrasando diagnósticos, tratamientos y consultas que deberían resolverse con mayor rapidez.
«Entendemos que hay mucha demanda, pero no puede ser que para acceder a una especialidad haya que esperar semanas para sacar un turno y además pasar horas haciendo fila. La salud no puede manejarse de esta manera», expresó una vecina de Villa Cabello.
La concentración de cientos de personas en un solo día también genera aglomeraciones y tensión entre quienes buscan atención. Según los testimonios, los cupos suelen agotarse rápidamente, dejando a pacientes sin respuesta y obligándolos a volver al mes siguiente para repetir el mismo procedimiento.
La situación reabrió el debate sobre el acceso a la salud pública y la necesidad de contar con mecanismos más ágiles para la asignación de turnos. Los vecinos sostienen que el sistema anterior, con entrega distribuida durante todo el mes, permitía una atención más ordenada y evitaba las extensas filas.
La principal crítica es que las personas enfermas terminan haciendo verdaderas jornadas de espera para obtener un simple turno médico. En pleno invierno, con temperaturas bajas y muchas veces bajo la lluvia, pacientes que necesitan atención especializada deben pasar horas en la calle para acceder a un servicio básico de salud, una situación que genera cada vez más cuestionamientos entre los usuarios del hospital.