San Lorenzo humilló a un Boca paupérrimo y se quedó con la Supercopa

11 de febrero de 2016

Un golpazo para Boca. Una caricia para San Lorenzo. Un empujón hacia adelante para la idea ambiciosa y seductora de Pablo Guede y un tropezón más para el Vasco Arruabarrena, que venía de un verano complicado y quedaba con poco margen pese a las conquistas en 2015. El Ciclón se quedó con la Supercopa Argentina en un partido redondo: goleó 4-0 a Boca en Córdoba y redondeó una actuación que lo ilusiona para el futuro. Con este título, el equipo azulgrana además se clasificó para la Copa Sudamericana.

Un golpazo para Boca. Una caricia para San Lorenzo. Un empujón hacia adelante para la idea ambiciosa y seductora de Pablo Guede y un tropezón más para el Vasco Arruabarrena, que venía de un verano complicado y quedaba con poco margen pese a las conquistas en 2015. El Ciclón se quedó con la Supercopa Argentina en un partido redondo: goleó 4-0 a Boca en Córdoba y redondeó una actuación que lo ilusiona para el futuro. Con este título, el equipo azulgrana además se clasificó para la Copa Sudamericana.

La primera jugada de riesgo fue para el Ciclón con una pelota parada desde la derecha que conectó Angeleri en el área chica y se fue muy arriba.

A los 28 minutos, Boca respondió y tuvo una chance clarísima. El Cata Díaz sacó un pelotazo largo y frontal que encontró mal parada a la defensa de San Lorenzo. Tevez le ganó en velocidad y con el cuerpo a Angeleri y definió ante la salida de Torrico; la pelota se fue pegada al palo.

A los 36, fue Orion el que salvó a Boca. Cerutti desbordó por derecha y la cruzó al corazón del área para el ingreso de Cauteruccio, que llegaba solito para definir. El arquero de Boca lo atoró muy bien e impidió el gol.

Hasta que en la última jugada de la primera mitad el Ciclón abrió el marcador. Otra vez trepó Buffarini por derecha, mandó el centro atrás, que controló como pudo Belluschi. Y el exRiver con un giro fenomenal inventó un golazo de zurda.

Para el segundo tiempo, Arruabarrena dio un volantazo. Puso a Gago y Osvaldo, por Peruzzi y Pablo Pérez. Boca siguió con tres centrales en el fondo, pero adelantó la línea de presión en el medio. Lo fue a buscar. Con gago como eje, administrando la pelota.

El partido seguía parejo, pero Boca no lograba llevar peligro al arco de Torrico. Crecía la figura de Ortigoza y Cerutti ganaba cada vez que encaraba.

El Vasco volvió a cambiar. A los 13 minutos del segundo tiempo agotó las modificaciones y mandó a la cancha a Nicolás Lodeiro por Chávez. Pero era Osvaldo el más claro de Boca. El delantero le dio un pase bárbaro a Meli que quedó mano a mano y no pudo definir ante la salida de Torrico.

Del otro lado, Pablo Guede eligió bajar el ritmo y recostarse más cerca de su arquero. Entraron Romagnoli y Barrientos. Y fue otra Belluschi el que rompió el molde. A los 29 minutos salió jugando desde la mitad de la cancha y recortó para el medio hasta encontrar el momento justo para meter el pase profundo. La extendió y lo dejó a Barrientos cara a cara con Orion. El Pitu aguantó hasta el final, insinuó el toque al medio para Blandi, y definió de zurda al primer palo.

Para el segundo tiempo, Arruabarrena dio un volantazo. Puso a Gago y Osvaldo, por Peruzzi y Pablo Pérez. Boca siguió con tres centrales en el fondo, pero adelantó la línea de presión en el medio. Lo fue a buscar. Con gago como eje, administrando la pelota.

El partido seguía parejo, pero Boca no lograba llevar peligro al arco de Torrico. Crecía la figura de Ortigoza y Cerutti ganaba cada vez que encaraba.

El Vasco volvió a cambiar. A los 13 minutos del segundo tiempo agotó las modificaciones y mandó a la cancha a Nicolás Lodeiro por Chávez. Pero era Osvaldo el más claro de Boca. El delantero le dio un pase bárbaro a Meli que quedó mano a mano y no pudo definir ante la salida de Torrico.

Del otro lado, Pablo Guede eligió bajar el ritmo y recostarse más cerca de su arquero. Entraron Romagnoli y Barrientos. Y fue otra Belluschi el que rompió el molde. A los 29 minutos salió jugando desde la mitad de la cancha y recortó para el medio hasta encontrar el momento justo para meter el pase profundo. La extendió y lo dejó a Barrientos cara a cara con Orion. El Pitu aguantó hasta el final, insinuó el toque al medio para Blandi, y definió de zurda al primer palo

FUente: Clarín.