Actualmente, el programa nutricional incluye a 11.141 misioneros y suma ahora a niños con cáncer. De los 11.141 incorporados, 10407 ya están recuperados, mientras que 704 personas permanecen en el núcleo duro de la desnutrición.
El presupuesto del programa Hambre Cero alcanza los casi cien millones de pesos con una financiación interministerial, ya que confluyen fondos de diversos organismos. Desarrollo Social pone los recursos para las tarjetas alimentarias, el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional construye viviendas, entre otros.
El presupuesto de Derechos Humanos será de 48 millones para la unidad superior, más doce millones de Hambre Cero y 16 millones para Asuntos Guaraníes.
La gran novedad en el programa Hambre Cero es la incorporación de chicos con percentil menos dos –con bajo peso- y “más cien nenitos con cáncer”, que ingresaron por pedido de una ONG. “Mayormente tienen leucemias y la ONG tramitó el ingreso porque Hambre Cero es el único programa que realmente le da una mirada integral a la familia”, explicó Soria Vieta.
Soria Vieta además destacó la puesta en marcha de la subsecretaría de Derechos Económicos Sociales y Culturales (que maneja los programas Hambre Cero y de Contención Sociosanitaria de comunidades Guaraníes) y el trabajo encarado con las minorías sexuales o los inmigrantes, además de la protección integral a las víctimas de Trata de Personas.
El ministro también contó que “ya están nombrados los promotores agropecuarios, de los cuáles cinco son guaraníes, que trabajarán con las comunidades aborígenes para el desarrollo de huertas”. Cada promotor cobra cuatro mil pesos de parte del ministerio del Agro, que además provee de insumos y semillas.